Re: Baleira Portugal
Nosotros estuvimos en 2012 cuando dimos la vuelta a España en el Tonic 23. Nos amarramos al "muelle" abarloados a un pesquero, y todo fueron facilidades. En los puertos anteriores ni siquieran sabían que en Baleeira hubiera un puerto, porque sólo es un espigón poco protegido. Cuando estuvimos nosotros había una Nortada impresionante y a pesar de estar al Sur del cabo no tenía protección. La gente fue muy amable y hasta nos ayudaron en una maniobra difícil. Para más Inri al salir se nos bloqueó el fueraborda en marcha atrás. Una odisea con aquel viento.
La principal ventaja de Baleeira es que te permite parar quince millas antes de llegar a Lagos, lo que desde Sines, el puerto anterior, convierte una etapa de 85 millas en una de 70. Para más detalles te reproduzco lo que contamos en el libro:
"Como a la altura de Baleeira ya estábamos agotados y caía la noche, nos acercamos a su entrada para ver qué se cocía por allí y si podíamos quedarnos. Se encuentra justo tras el Cabo de Sagres, y su nombre obedece a que fue un puerto ballenero. Creíamos que al estar al Sur de la península que engloba el Cabo San Vicente y el de Sagres estaría protegida de la nortada. Pero la bocana que queda entre el espigón y la orilla está abierta precisamente al Norte, y en una zona donde la costa es baja y no con altos acantilados, por lo que el viento entraba con fuerza en la ensenada. Tuvimos que pasar entre unos islotes llamados Islotes de Martinhal y la punta del rompeolas, un paso de 500 metros fuertemente azotado por el viento, y entrar en la ensenada a explorarla. Allí no había marina deportiva, sólo unos cuantos pesqueros arrimados a un par de pantalanes de hormigón con todo el sitio ocupado. Nos tuvimos que abarloar a un pesquero por el lado malo del Tonic 23, el de babor, ya que con el fuerte viento y el poco espacio disponible no había posibilidad de hacer otra maniobra. Nos quedamos parados a barlovento del pesquero y dejamos que el viento nos abatiera contra él con todas las defensas en esa banda. El Corto Maltés tiene el motor en estribor, entonces tanto dando avante como atrás tiene tendencia a derivar hacia babor. Si le amarras por babor, la salida hacia adelante o hacia atrás te acerca más al barco o al muelle. No nos quedaba más que confiar en que por la noche amainara el viento. Eran las 19:30, y los pescadores del barco al que nos amarramos nos dijeron que salían a pescar a las 20 h., o sea que tuvimos que cambiarnos al que estaba amarrado a su popa, que esa noche no salía. Por fin encontramos marineros amables que nos ayudaron en la maniobra, pues el fuerte viento lateral nos empujaba contra el muelle a través del hueco que quedaba entre los dos pesqueros y no habríamos podido hacer el cambio Luis y yo solos.
Desembarcamos para conocer el lugar y cenar. Inesperadamente nos encontramos con un pueblo muy turístico, lleno de restaurantes, pizzerías, casas de huéspedes, etc. Cenamos en una pizzería que en teoría tenía wifi, pero no le funcionaba y nos dejó un ordenador fijo del local. El problema fue que el teclado portugués no tiene “ñ” y las teclas están colocadas en otro orden (también nos pasó más adelante en Francia) y es muy complicado escribir con él. Ya en el barco comprobamos que el viento no disminuía, y formaba una olita que retumbaba en el casco y nos impedía dormir. Fue la peor noche después de la de la isla de Ons. A las molestias del viento y la ola se sumaba la preocupación por la salida de aquél atolladero. Efectivamente por la mañana más que madrugar (que presupone haber dormido algo) activamos nuestros cuerpos a las 7:30 para intentar salir, comprobando lo que nos temíamos. A duras penas y separando con los dos bicheros salimos marcha atrás, separándonos poco a poco. Al ir a cambiar de sentido comprobé que la palanca de las marchas no hacía entrar la marcha avante. Al forzar el motor hacia atrás para la salida se había girado un poco y basculado hacia proa, y al empujar la palanca para delante tropezaba en la pared del pozo del fueraborda y no entraba. Pero esta explicación la encontré más tarde al pensarlo con calma. En aquellos momentos lo único que notaba es que el barco sólo tenía marcha atrás. Temiendo una avería peor, retrocedimos hasta fuera del puerto en marcha atrás, hasta las cercanías de los islotes de Martinhal. Ya fuera del puerto y con suficiente agua a sotavento, analizando el problema encontramos la solución y lo resolvimos provisionalmente, dejando este asunto entre los problemas pendientes de arreglar para que no se repitiera".
A partir de Baleeira empezaba el Algarve y la tranquilidad, después del descenso de la costa atlántica de Portugal.
|