La eslora ideal creo que está directamente relacionada con una serie de factores:
presupuesto que quieras o puedas destinar a la afición de navegar, número de tripulantes habituales, preparación propia y de los tripulantes para gobernar y dominar el barco, concepto que tienen del orden...etc.
Meterse en un 26 pies cuatro personas que no sean muy bien avenidas y de una gran pulcritud en el orden de sus propios enseres, puede crear un caos que te haga aburrir pronto la experiencia por falta de confort. En ello influye por supuesto también la edad.
Sin duda, si el presupuesto y los demàs factores citados concurren, es mucho más confortable un barco grande, con sus armarios para estibar pertenencias, una nevera grande, un volumen sobrado en el interior....y digo todo ello en clave sólo de confort, ya que para disfrutar navegando uno pequeño puede ser más disfrutón que otro mayor.
Hay que mentalizarse de que la vida de barco se parece a la de Camping, con un entorno muchas veces infinitamente más agractivo, pero con menor espacio para deambular y reposarse.
Suerte en la experiencia

