Cita:
Originalmente publicado por TXELFI
¡Ostras Prometeo!, me estás dejando anonadado. 
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Gracias Txelfi, me conforta mucho que me comprendas. tu que has mandado orgullosos barcos que son casi como yates de lujo.
Algunos mostramos fascinación por las ruinas. La visión de unas paredes que un día fueron el destino de toda la ilusión y esfuerzo de los que las habitaron, nos demuestra la obstinación de la naturaleza poniendo fin al esplendor. Los torreones que un día fueron altos y orgullosos, doblegados por el tiempo y cubiertos por la madreselva expresan, el inexorable transcurrir del tiempo y lo efímero y fugaz del poder humano.
Cuando veo un barco abandonado ese efecto se incrementa. Pienso en cómo fueron concebidos y construidos, en cómo serían los primeros bocetos y maquetas y en el proceso en cómo fueron materializándose en manos de los maestros carpinteros. También pienso en las felices navegaciones y en los temporales, en las frustraciones de los fletes sin réditos, en los lances prodigiosos y las campañas de pesca fallidas, en las ilusiones, las tristezas y el final. Siempre hay un final. En un solitario en unestero, en un recodo de un río, o en un secarral descontextualizado. Otras veces acaban en una rotonda o en un museo, maquillados, embalsamados como la momia de Lenin, artificialmente lozanos, reflejando más si cabe el inexorable encuentro con el último destino.
De todos ellos, yo prefiero a aquellos que un día, rendidos al temporal en lucha desigual, o por la impericia de una tripulación que no los merecía, acaban con su osamenta desmembrada sobre una playa perdida.