Cita:
Originalmente publicado por astrolabio68
Me encontré en ese caso con mi hijo, y es desesperante. Intenté hacer la maniobra sin éxito. Mi mujer lo intentó también sin éxito. Llegué a pensar lo del bolígrafo, que evidentemente hubiese sido algo arriesgadísimo, pero con mi hijo violeta la cosa empezaba a ser desesperada.
En eso mi hijo levantó el brazo pidiendo que parásemos. Se metió su pequeña mano (tendría unos... 10 años) hasta la garganta, y sacó la obstrucción. Aún hoy lo recuerdo y me tiemblan las piernas...
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Los caramelos de toda la vida, por ejemplo, son una p*ta desgracia, por su forma y medida, parecen pensados para que se atraganten los niños. Además, al ser pegajosos, quedan como pegados en la mucosa y ni por esas. Para colmo, la técnica Heimlich para niños es distinta y menos conocida. Yo he hecho esta maniobra 3 veces, dos en adultos y una en un niño. El caramelo del copón no salía. Al final, lo puse boca abajo, metí dedos en la boca y pude quitar el dichoso caramelo.
Uno de los peores momentos de mi vida!
