Pero el detalle es que con nuestros barcos cruzamos el charco,lo que conlleva cierto riesgo si el barco no está en condiciones, y si la norma dice que un Ingeniero certifique, es lógico que lo haga a conciencia. Se hace coincidir la varada para pintar con la inspección y punto.
Es curioso que cuando nos duele algo nadie duda en acercarse al médico, por malo que pueda ser, pero a la hora de construir no hace falta el Arquitecto, y a la hora de hacer una inspección técnica de nada sirve el Ingeniero.
Para comprar una camisa o una corbata se pide consejo a la almiranta, pero llegado el caso de hacer un trato, por importante que sea, tampoco necesitamos al Abogado para documentarlo como procede y prever como evitar complicaciones de futuro. Así nos va....
Entre las banderas belgas, españolas, y esteladas, nuestros puertos parecerán pronto una delegación de la ONU.
Saludos
