Ese vídeo me lo mandaron precisamente anteayer.
Hace muchos años en mis comienzos de patrón hicimos un lance a un cardúmen de aleta amarilla (Thunnus Albacares) y con un tercio de jareta virada estaban los bichos dentro del cerco, pero en 1 minuto aparecieron fuera de la red de manera que daba por pensar que teníamos roto el arte, pero no era así, cuando metimos el saco de la red en su interior se debatía un enorme marlín azul (Tetrápterus Belone) de unos 4 Mt y 300 Kg y ni 1 solo ejemplar de atún. Preparamos la maniobra lo más rápido que pudimos y largamos el arte de cerco de nuevo pues teníamos el cardúmen a media milla de nosotros cuando finalizamos la maniobra.
Esta vez el pescado se quedó tranquilito dentro de la red pues no había nada que le asustara y embarcamos 1.100 piezas de entre 40 y 70 Kg (unas 60 Tm).
Después de finalizada la maniobra y cuando navegábamos en busca de un nuevo cardúmen el contramaestre y su ayudante se pusieron manos a la obra con el bicharraco que yacía en cubierta desde el primer lance para quitarle espada, cola y vísceras y cortarlo en 3 pedazos después y acto seguido meterlo en una de las cubas de congelación para su ulterior venta en el mercado local. Cuando procedieron a eviscerarlo se dieron cuenta de que allí había gato encerrado y abrieron el estómago de la bestia de la que salió un rabil o atún de aletas amarillas de 40 Kg.
El hermoso ejemplar estaba intacto aún, signo evidente de que había sido ingerido en el mismo lance en el que había caído en la red, pero intacto es un decir, el infortunado pez había sido ensartado de parte a parte 2 veces por el estoque del gran marlín antes de ser devorado entero.
De verdad, no os podéis imaginar el pánico cerval que tienen los atunes por los marlines, y por ende ellos son los responsables de un gran porcentaje de lances nulos de los atuneros de cerco. Los peces espada (Xiphias Gladius) son unas hermanitas de la caridad comparados con esas bestias.
Y para terminar el rollo, no sé si sabéis que el gran marlín azul es el pez más rápido del planeta al cual se le han registrado velocidades de hasta 55 Kns.
Esto unido a la voracidad y la mala leche de la que hacen gala estos magníficos superdepredadores hace que el terror que provocan en los atunes esté más que justificada.
