Cuando estaban de plena actualidad los secuestros en Somalia, se estudiaron muchas fórmulas para los barcos mercantes y atuneros. Desde la habitación del pánico -inutilizando el motor desde ella para esperar el auxilio de un barco de la armada, a unos sistemas que impidieran el acercamiento de las embarcaciones al barco mediante arrastre de cables. También los chorros de agua - aunque es poco efectivo enfrentarse con agua a un lanzagranadas.
Todas estas medidas antipirateria, ya se habían ensayado antes cuando en el estrecho de Malaca estaba muy activa la piratería.
Finalmente se optó por incluir en la tripulación a personal armado, eso sí, debidamente entrenado y con armas de repetición o de guerra. Creo que uj navegante normal, no está preparado para afrontar un ataque con los recursos que tiene abordó.
Lo mejor siempre ha sido la prevención y si no queda más remedio, la navegación en conserva o en convoy. Tradicionalmente se utilizaba la fórmula para dar apoyo a los navegantes inexpertos ante una travesía dura, pero desde siempre, la navegación en grupo, ha sido una fórmula para enfrentarse a las dificultades. Una pequeña flotilla siempre será más difícil de controlar que un barco en solitario. Si el grupo están bien organizado, incluso puede solitar protección de las autoridades locales - normalmente interesadas en fomentar el turismo. La inteligencia colectiva y la colaboración de un grupo, es un excelente recurso.... Y ya tendrémos tiempo para disfrutar de un fondeo en solitario en el
Sitio en el que esta condición de aislamiento, no sea aprovechada por los malandros.
leches, acabo de subier entrada y parece que la he copiado de la anterior, la dejo igual sorprendido porque hemos coincidido en pensar lo mismo caso en el mismo minuto.
