Cuando ves lejos la edad de jubilación y estás en plena forma cuesta muy poco soñar y hacer los mejores planes.
Cuando la tienes encima y te das cuenta que cada año que cumples equivalen a cinco de los antes, más que plantearte que barco tendrás al jubilarte te planteas cuanto tiempo más podrás seguir usando, manteniendo, y controlando el barco actual.
Izar la mayor cansa mucho más que antes, cazar escotas también... y si antes te ibas a proa corriendo a soltar cualquier entedo accidental, ahora vas ya agarrado y tratando de no perder el equilibrio.
En mi caso y con mucho pesar, creo que no tardaré demasiado en tener un barco más pequeño, y no sé todavía si será un crucero o simplemente un cruiser day para salir unas horas para hacer unos bordos y quitarte el "mono"...
Saludos
