Cita:
Originalmente publicado por Juriola
Poniendo un rizo, le resbalaron los pies y se coló entre los guardamancebos. Quedo enganchado con el arnés y se hinchó el chaleco. El barco iba tan rápido que no era capaz de hacer nada más que intentar respirar y sujetarse a un candelero. Llevaba el mando a distancia del piloto automático colgado del cuello y pulsó el botón de "virada" con lo cual el barco se acuarteló y pudo subir a bordo.
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Gracias Juriola, alguna vez que navegando solo ha arreciado, me he espavilado para no salir de la bañera...