Queridos cofrades.
Desconozco el origen del cariñoso apelativo de "Sa Jamona" del susodicho, pero no creo que haga falta ser ningún discípulo aventajado de Pitágoras para intuir, siquiera remotamente por dónde van los tiros...
Creedme que pensé en un accidente geográfico secreto y estabais hablando en clave...
Me temo haber agotado mi domesticado margen de maniobra por una (espero que corta) temporada...
De todos modos, y como esta semana mi nave será devuelta a su medio natural, permanezco a la escucha y en cuanto surja la posibilidad me apunto a una reunión náutica, vulgo, "kedada".
Cañas para todos.