Para gustos los colores

Personalmente creo que si me metiesen en uno de ésos no sólo no me sentiría afortunado, sino que me deprimiría: no disfrutas la mar ni la navegación (imagino yo), está lleno de gente hasta la bandera, miles de personas intentando visitar el mismo lugar a la vez ...
He coincidido dos veces con ellos. Una en Marmaris, charteando un velero, madre mía no podíamos ni llegar al pantalán de la marea humana que venía en contra. Otra en los fiordos noruegos, ni se bajaron del barco, pero dos días más tarde subía yo a Preikestolen y allí andaban de excursión: terrorífica coincidencia
