Hace mucho tiempo (la legislación ha variado un montón desde entonces) lo intenté y tuve que acudir a un agente de aduanas.
Al menos entonces sus tarifas mínimas eran tan brutales (no acostumbraban a trabajar con particulares y menos si se trataba de mercancías no muy caras cuyo interés era por la imposibilidad de encontrarlas en España), que JAMAS he vuelto a interesarme de algo por lo que tuviera que acudir a otro.
Por lo que dices ha cambiado la cosa, pero mi impresión con el gremio perdura...
