Yo tengo una, pero siempre la habíamos llamado fantasma, por el follón que se monta al arriarla.
Si es una vela para vientos flojos o ventolinas portantes o de través, muy ligera, confeccionada con tela de espi o similar, la mía es de un naylon muy ligero, se iza como un espi, sin garruchos, y el arraigo de escotas se coloca muy a popa. Incluso se puede montar un tangon para habrirla al viento si es necesario.
Es una vela fantástica, que empuja con brío, aunque complicada para su manejo, por su tamaño.
Buena proa. Ah! Y unos buenos brandys, que calienten.
