![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
|
#1
|
||||
|
||||
|
Cita:
Hola Loquillo. Las encargué en una velería de Santander, que en realidad sólo tuvo que hacer las cremalleras porque las fundas las he reutilizado después de lavarlas. Las colchonetas se las encargaron ellos a una empresa de gomaespumas. Y sí, debe ser difícil hacerlas porque en Cantabria no hay nadie que haga esos cortes. Primero pregunté en una empresa de tapicerías, sillas y sofás y no me las hacían. Los de la velería se las envían a una empresa de Palencia o a una de Bilbao, en mi caso a la de Palencia. Y sí, hay que enviar las viejas para que hagan el corte igual. Si no encuentras un sitio más cercano y tienes interés, mándame un privado e intento conseguir la dirección de la empresa de Palencia. Un saludo.
__________________
Las navegaciones y los libros del Corto Maltés: https://cortomaltes2012.blogspot.com/ |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a aaledo | ||
Loquillo (19-02-2020) | ||
|
#2
|
||||
|
||||
|
Muchas gracias a los dos, con las pistas que me habeis dado, he buscado en Google para lo de caravanas, autocaravanas o furgonetas de campo y he encontrado una en un poligono de las afueras de Madrid.
Me acercare a preguntar a ver que me dicen. ![]() |
|
#3
|
||||
|
||||
|
Los cuatro enormes.
Hola navegantes. En la vuelta a Italia, que intentaremos en los meses de verano, lo más habitual será encontrarnos vientos suaves de origen térmico, como el Nordeste en Santander. Se producen porque al salir el sol la tierra se calienta antes que el mar, el aire sobre ella se eleva, y el vacío que deja es rellenado por aire más frío procedente del mar. Es un viento que sopla, pues, del mar a la tierra, casi perpendicular a ella, comienza hacia el mediodía, alcanza el máximo entre las 3 y las 5 de la tarde, y luego se desvanece. Suele notarse hasta 20 millas mar adentro, que es la franja de navegación que usamos nosotros. Su intensidad raramente supera la fuerza 5, y es extraordinario para navegar a vela porque te permite rumbos de través, los mejores para un velero, y además ir a rumbo directo buscando el siguiente puerto, sin dar bordos. Este sistema general de brisas térmicas está luego modificado por la geografía de la costa, ya que en los cabos, en los desfiladeros, y en los cañones de las montañas cerca de la orilla pueden sufrir aceleraciones hasta de 2 grados en la escala Beaufort, y entonces pasan a fuerza 7, que ya es mucho para el Corto Maltés. Pero esos sitios son predecibles y los abordamos con cuidado y con el velamen reducido. Lo que está claro es que al Mediterráneo, en verano, le afectan poco los grandes sistemas del Atlántico y Continentales (anticiclones y depresiones) ya que son frenados por las montañas que franquean su orilla Norte y Oeste, las de España, los Alpes franceses, suizos y austriacos, y los Balcanes. Esta geografía, junto con el establecimiento de un anticiclón propio en los meses calientes, impiden la entrada de borrascas con el resultado de que casi toda la meteorología es de tipo local, sólo dependiente de las condiciones del lugar. Pero sobre este panorama idílico hay cuatro vientos enormes a los que temer: 1) El "mistral" ("tramontana"). Es un viento fuerte del Norte al Noroeste más típico del invierno, cuando alcanza fácilmente los 50 nudos (fuerza 10) con rachas en ocasiones de hasta 90 nudos. Afecta al Golfo de León y Golfo de Génova, y se deja sentir hasta en Las Baleares o en Córcega. Suele durar de 3 a 6 días. Aunque con menor frecuencia también se presenta en verano, un promedio de 4 días al mes, por lo que no podemos descartar que algún día nos alcance, pero a este ya le conozco de la navegación a Elba. Se genera por la suma de vientos del anticiclón de las Azores (que giran en el sentido horario y en Francia, por lo tanto, vienen del Norte: en rojo) con los de una borrasca que ya ha pasado y se sitúa al Este de Europa cuyos vientos giran en sentido antihorario, y atacan a Francia también desde el Norte (en azul). Estos vientos, sumados, se aceleran por efecto embudo entre las grandes cordilleras de Francia: entre el Macizo Central y los Pirineos en la parte occidental, y entre el Macizo Central y Los Alpes en la parte oriental (en verde). Su peligrosidad deriva de que se presenta sin avisar, sin bajadas del barómetro o incluso subiendo ligeramente, y de que puede alcanzar características de temporal en quince minutos en mitad de un día soleado. Se puede sospechar por el cielo azul intenso (el propio viento aleja las nubes) la visibilidad muy clara, y unas nubes blancas con bordes nítidos en forma de puro o de lente encima de la costa y de las cordilleras: El mistral tiene algo bueno, que es seco. Para los del Norte un temporal es sinónimo de un cielo negro cubierto de nubarrones y cayendo la del pulpo. La visibilidad se reduce, la cubierta está resbaladiza, pasas frío, la ropa no se seca, y si un tripulante se cae al agua no hay quien le encuentre entre tanta oscuridad. Pero el mistral pueden estar soplando con fuerza 8 en el mar, y en tierra la gente en camiseta y tirantes bajo un sol espléndido. A lo que más recuerda es a los días de viento Sur en Santander. La siguiente foto es un día de mistral en Marsella en nuestra navegación a Elba, y deja ver el mar lleno de olas y rompientes bajo un cielo azul, y nosotros viéndolo desde tierra en manga corta. 2) El "libeccio". Es un viento del Sudoeste que sopla sobre la costa italiana del Mar Tirreno, y a diferencia del mistral que es seco, el libeccio va acompañado de chubascos y tormentas, o sea, como los nuestros del Cantábrico. Alcanza fuerza 5 a 8 con facilidad y suele durar de 1 a 4 días. Como en buena parte de las costas del Tirreno la dirección de la brisa marina es precisamente del Sudoeste, no hay que confundirlos. La brisa marina aparece, como dije, a unas horas determinadas y en relación con la insolación, mientras que el libeccio puede aparecer casi de repente y con una violencia muy notable. El libeccio lo conocimos también en la navegación a Elba. Acababa de incorporarse Ana a la tripulación, fue su primer contacto con el Mediterráneo, y os reproduzco mis impresiones cuando nos cayó encima, después de habernos acostumbrado a los temporales secos de mistral: "Nos encontramos una ventolera del Suroeste más que del Oeste, y unas olas de 1,5 metros del mismo sector que, junto a la lluvia, hacían la navegación incomodísima. Era justo el viento que os dije que teníamos que temer en el Mar de Liguria, el Suroeste o “libeccio” ... Nos sentimos teletransportados a uno cualquiera de nuestros pasados temporales en Cantabria. Al final fue una travesía llena de pantocazos de los que te sueltan hasta los empastes, sólo con el génova a 4 o 5 nudos, mojados y bien zarandeados. Ana, sin tiempo a amarinarse, se mareó, y entonces aprecié dos cosas. Por un lado cuánto me quiere, porque salir de Cantabria para venir de vacaciones al Mediterráneo en verano, encontrarse eso, y no marcharse en la siguiente escala... Y luego la única ventaja de tener la cartografía en el móvil: lo llevaba colgado del cuello en una bolsa estanca y no necesitaba entrar en la camareta para consultar la posición, porque ese día no pude soltar la caña ... Dada la situación, y como habíamos ido de vacaciones y no a sufrir, decidimos no seguir intentando doblar el brazo a la meteorología, acortar la etapa y meternos a refugio en Cala de Medici ... Al final fue una travesía tormentosa de 13 millas en unas tres horas, y aunque tomadas así, al peso, las 13 millas pueden parecer pocas, fuimos de la primera a la última pasándolo mal, tirando a fatal". A ver si no se repite. 3) El "sirocco". Es un viento del Sur o Sureste, en origen muy seco pues procede de los desiertos africanos, y que podría alcanzarnos en el entorno de Sicilia y el Sur de la península italiana. Normalmente lleva polvo rojo del Sahara. Aunque causa condiciones secas a lo largo de la costa norte de África, cuando alcanza Europa después de haber viajado sobre el Mediterráneo produce tiempo húmedo y frío. Pero si dura más de dos días pierde esa humedad y se denomina "sirocco seco". Es más típico del otoño y la primavera (máximo en marzo y noviembre) y su duración puede ser tan corta como sólo medio día, pero también puede durar hasta 4 días. Mucha gente le atribuye problemas de salud (como en Santander al viento Sur, que en tiempos antiguos fue considerado atenuante de algunos delitos) debido al calor y al polvo a lo largo de las regiones costeras de África. Su intensidad puede alcanzar fuerza 10, pero éste es poco probable que nos pille en verano. 4) El "bora". Es un viento también típico del invierno, que afecta a la costa Este del Adriático, con fuerza de temporal (hasta 60 nudos, fuerza 11). También se produce por la aceleración de los vientos fríos del Norte, que al ser más pesados se encañonan en los relieves de los Alpes y descienden con violencia hacia el mar. En promedio sopla unos 40 días al año, pero especialmente entre noviembre y marzo. En los meses de verano (mayo a agosto) no se dan más de un día al mes, y como la subida del Adriático nos llevará un mes y medio, a lo mejor alguno nos coge. Como el mistral, aparece casi sin avisar. Aunque es típico de la costa Este del Adriático, sus efectos pueden notarse en la orilla de enfrente, en Italia, y ya muy al Norte del Adriático, en la bahía de Trieste, podría afectarnos directamente. Como nunca he navegado por allí no puedo confirmar si los pronósticos italianos para el bora son tan exactos como los franceses para predecir el mistral. (Respecto a por qué vamos a subir el Adriático por la costa italiana y no por la croata, que ahora está tan de moda, lo comentaré otro día). Espero no tener que oír a ninguno de estos cuatro enormes rugir en los obenques como si les molestara encontrar al Corto Maltés en su camino, pero a la vuelta os lo comentaré. Y finalmente, para los que dicen que el Mediterráneo es un mar menos bravo que el Cantábrico, recordaros que en nuestra navegación a Elba estuvimos inmovilizados en puerto por temporales el 14% de los días, mientras que en nuestras navegaciones por el Cantábrico no pasa del 3%. Con cuidado, navegantes.
__________________
Las navegaciones y los libros del Corto Maltés: https://cortomaltes2012.blogspot.com/ |
| 12 Cofrades agradecieron a aaledo este mensaje: | ||
Acasimirocasper (31-03-2021), Edu (21-01-2021), Fausto (03-03-2020), Guayo (19-02-2020), Hopetos (20-02-2020), Itxasfree (29-02-2020), Jordi200 (21-11-2020), karburo (12-03-2020), Loquillo (20-02-2020), Mastelerillo (20-02-2020), Pirata de Cuba (07-06-2020), Sulo (17-01-2021) | ||
|
#4
|
||||
|
||||
|
Álvaro, en cuanto dobles Creus pocos días vas a estar sin viento rico en tu viaje, te lo digo por experiencia propia, con los gribs vas a encontrar el viento cada día, ya verás!!!
![]()
__________________
Courage mieux que l'argent IG @asailorsoul |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a humpback | ||
aaledo (19-02-2020) | ||
|
#5
|
||||
|
||||
|
Luchar contra el frío y el calor en el mismo viaje.
Hola navegantes. Es cierto lo del título, una navegación de 3-4 meses da para pasar en el barco dos estaciones, concretamente la primavera y el verano, y las condiciones cambian radicalmente. Y más si te desplazas mucho. Por ejemplo, en la vuelta a Francia ascendimos las Landas y el Canal de la Mancha en primavera y descendimos por el interior de Francia en pleno verano. En las etapas marítimas y por esas latitudes tan altas, nos moríamos de frío, necesitábamos el calefactor para entrar en calor y secar la ropa, y en algunas etapas nos cayó hasta granizo. Algunas noches el viento parecía venir directamente del Polo Norte, y a pesar de los sacos de dormir de plumas nos despertábamos soplándonos los dedos. Y luego, en las etapas del interior de Francia, era la canícula más horrorosa. Hubo días que no éramos capaces ni de pedalear en la bici por el calor, y muchos días nuestra obsesión era encontrar un local con aire acondicionado para pasar las horas centrales del día cuando estábamos de escala en alguna ciudad o pueblo del interior. Y cuando se nos paraba el motor en los canales, lo prioritario era arrastrar el barco hasta la sombra de un puente (aunque está prohibido amarrarse debajo de ellos) porque al sol era imposible hacer nada, y menos sacar el motor a pulso del pozo y llevarlo a la orilla para repararlo. El Corto Maltés no tiene, por supuesto, aire acondicionado como algunos veleros modernos, y tampoco calefacción autónoma. Por eso tenemos que recurrir a los sistemas antiguos. El problema es que cuando sales de casa tienes que llevarlo todo previsto, y que en un barco pequeño la capacidad de estiba es muy reducida y hay que pensar muy bien cada cosa que metes. Para el frío, hace un par de años instalamos un calefactor, pero sólo sirve cuando estamos en una marina y podemos conectarlo a la electricidad del pantalán. Esos días es maravilloso, porque aparte de calentar te permite secar toda la ropa mojada en poco tiempo. Los cabitos que veis alrededor de él colgados por el techo son para tender allí la ropa mojada y que le dé directamente el aire seco y caliente del calefactor. También llevamos un secador de pelo, que es para secar las prendas una a una enchufando el chorro de aire directamente por el interior de las mangas y el cuerpo o las perneras de los pantalones y los jerséis. Los días que no tenemos electricidad calentamos la camareta con el lumigas, que llevamos siempre cogido con una goma o una brida al puntal que sujeta el palo, o sea, encima de la mesa: Como la camareta es pequeña, esa minúscula fuente de calor la calienta en pocos minutos. A veces lo usamos para calentar aunque no necesitemos la luz, pero por la noche cumple las dos funciones perfectamente. Además llevamos bolsas de agua caliente para calentar el saco, y calientamanos de gasolina. En el extremo contrario, cuando lo que nos agobia es el calor usamos el mismo calefactor, que tiene una posición de "frío" en que actúa como un ventilador, y otro pequeño ventilador portátil enroscado en el casquillo de una bombilla. Le instalamos siempre lo más cerca posible de nosotros, encima de la mesa cuando comemos: y encima de la cama cuando dormimos, colgado justo en el ventanuco de proa, lo que aumenta la corriente de aire que entra por allí: Además en las escalas en que nos quedamos al sol hacemos sombra en los tambuchos con un paraguas, que además orientamos hacia el viento dominante para que recoja más viento y le haga entrar con más fuerza al interior: Y sobre la bañera nos damos sombra con un toldo que hicimos con una vela vieja: Y aunque parezca una horterada, también llevamos abanicos: Un problema especial es el tema de la nevera, que comentaré otro día. Con cuidado, navegantes.
__________________
Las navegaciones y los libros del Corto Maltés: https://cortomaltes2012.blogspot.com/ |
| 6 Cofrades agradecieron a aaledo este mensaje: | ||
Acasimirocasper (31-03-2021), azogue (27-02-2020), Hopetos (22-02-2020), J.R. (21-02-2020), Loquillo (21-02-2020), Pirata de Cuba (07-06-2020) | ||
|
#6
|
||||
|
||||
|
Cita:
me encantan las soluciones sencillas y eficaces. Los que tenemos barcos pequeños y amamos la simplicidad hallamos una morbosa satisfacción cada vez que logramos resolver así cualquier asunto. Yo también llevo abanico, un paraguas, que también sirve para usarlo como tal cuando se pasea por un pueblo, o cuando hay un sol de justicia ("sombrilla" se llamaba la abuela del paraguas, y Goya la inmortalizó); el problema es la oxidación de las varillas. Ando buscando un modelo que tenga ese asunto resuelto.A mi me gusta beber un vinito con las comidas,así que una bota también es un buen recurso marinero. Unas mosquiteras con velcro tampoco ocupan ni pesan y pueden convertir una pesadilla en un dulce descanso. Una en el portillo de proa y otra para la entrada. Hay gorros con una placa solar sobre la cabeza y ventiladores bajo la visera. También son buen invento. Pulverizarse agua por encima también refresca. Estando dentro del barco es la única manera de no empaparlo todo. Para el frío, fondeado, estoy instalando una minúscula estufa de leña que se llena con dos piñas o con unas astillas de madera. Suficiente para secar el interior, la ropa, calentar una sopa o incluso unos litros de agua para una ducha in extremis. La nevera es un asunto al que sigo dando vueltas, pero en principio creo que prescindir de ella es posible. De hecho, hasta hace unas décadas ni existían. hay muchas formas de conservar los alimentos sin frío y otro muchos que no lo necesitan. He consumido leche en polvo y leche condensada, pero al final lo mejor es leche normal, en brik de 330 ml. No le da tiempo a estropearse...bueno y tantos y tantos alimentos de los que podría hablarse... En fin. Maravilloso proyecto y fantásticas aventuras las que pueden proporcionarnos estos "peques" de la mar. ![]() ![]()
__________________
[
|
| 2 Cofrades agradecieron a Hopetos este mensaje: | ||
aaledo (23-02-2020), Acasimirocasper (31-03-2021) | ||
|
#7
|
||||
|
||||
|
Cita:
Gracias Hopetos. Comparto ese entusiasmo por las soluciones sencillas, que en realidad nos simplifican la vida. He navegado con amigos en barcos mucho mayores, y he comprobado la cantidad de averías que nos evitamos. La mayoría de las cosas que citas también las utilizo yo. Me ha llamado la atención lo de la estufa de leña. Yo sólo he visto una en un Tonic, y era uno de un país nórdico donde realmente es necesaria, pero me pareció un lío intentar montar nada parecido en el mío: Consigo lo mismo con el lumigas y no veo cómo conseguiría comprar la leña en las escalas, estibarla y mantenerla seca. Cuando lo termines sube alguna foto. Respecto a la nevera, estoy de acuerdo en que se puede prescindir de ella con algunos trucos. La vuelta a España la dimos sin nevera, y eso que nos tocó alguna ola de calor en Andalucía. Estoy midiendo la temperatura en la sentina para usarla como fresquera (se acerca más a la temperatura del mar que a la del aire, y eso hay que poder aprovecharlo). Pronto lo contaré por aquí. Un saludo.
__________________
Las navegaciones y los libros del Corto Maltés: https://cortomaltes2012.blogspot.com/ |
| 3 Cofrades agradecieron a aaledo este mensaje: | ||
![]() |
Ver todos los foros en uno |
| Herramientas | |
| Estilo | |
|
|