La realidad y la narración de la prensa tienen poco que ver, cada vez menos, pero si admitimos la desaparición de los matices, de las diferencias dos ovejas, digo barcos, nos hacemos poco favor.
Una cosa es un patrón fondeado en su barco al que pilló la cuarentena lejos de casa y otra una pandilla de desaprensivos que circula sin control de fondeo en fondeo. Y la responsabilidad de su control no es del gremio de mareantes

es de la Administración del Estado que con sus medios debe defendernos de estos desaprensivos, sean o no nacionales. Y digo esto porque no entiendo que la guardia civil no pueda hacer nada después de haber expulsado otros veleros de las islas.
Saludos

