Tienes toda la información que se te puede facilitar sin navegar o haber navegado en tu barco.
Pero lo importante es darle caña en tu barco. Es una vela maravillosa, aunque muchos la desdeñen por su falta de tamaño. Los garrucheros (los enamorados de los viejos estays y del arroz garruchero también) acabamos sacándole mucho juego. En el Fortuna 9 hace unas ceñidas increibles. Y cuando la cosa se pone trabajosa, es mi mejor amiga, da los bordos perfectos, de timonel automático. Y todo el tiempo que puedes perder en su trimado, unos pocos centímetros de cazado o amollado de escota lo son todo, hasta que no haya role o refresco, ahí se queda, automático.
Buena proa


