El fabricante de gaseosas y los carpinteros de ribera quedan en tu historia tan pobremente documentada en algunos puntos francamente incorrecta, como unos pardillos y el asunto como una anecdota trivial
Un viejo marino de Boiporto, que para mí tenía toda la fiabilidad, me demostró sin lugar a dudas que tanto el prototipo como el primer destrullador que funcionó, lo diseñó un trabajador de ese astillero, que podría nombrar, y fué fabricado adaptando el “varsinto Morson” de la envasadora de las gaseosas (que eran de boliche). El aparato llegó a ser usado durante su mandato sobre un submarino de la armada por un comandante marinense de grato recuerdo, y que aparece enarbolando el dispositivo sobre la vela del sumergible en una foto que ilustraba, si no recuerdo mal, del orden de media pagina del Diario de Pontevedra (que también tuve ocasión de ver en la hermosa hemeroteca del pequeño rotativo local, hace unos 40 años, a saber si aún existe)
Cuando se cuenta solo parte de la historia, la verdad a menudo queda oculta
