Hace unos años probé uno de estos chismes; le puse una distancia de seguridad razonable y me fui a dormir. Me despierta en plena noche. Salgo y veo que no estoy garreando. Le aumento la distancia de seguridad y me voy a dormir. Me despierta otra vez. Salgo y veo que no estoy garreando. Le aumento la distancia de seguridad y me voy a dormir, mosqueado. Me vuelve a despertar. Salgo y veo que no estoy garreando. Lo apago y me voy a dormir. Fin de la historia.
Como dice la cofrade Emp@pada, la mejor alarma es la observación. Y si de noche sube el viento y temes garrear, te quedas despierto.
Saludos y
