Nosotros siempre tenemos la siguiente máxima, los contratos tienen que estar guardado en el cajón, ya que si todo sale como tiene que salir, no siven para nada, la buena fe de los contratantes es lo que lo resuelve todo, ahora bien, cuando algo va mal, y no se ponen de acuerdo, hay que tirar de lo que dice el contrato. Por eso, en los contratos hay que poner todo lo que se quiere decir, no vale eso de dijiste que esto se haría asi, ya que cuando hay problemas, lo que vale es lo que está firmado, y nunca lo que se dijo o se dejó de decir.
Tabernero, unas


con algo de picar, para que los contratos se queden encerrados en los cajones