Mi tierra nació del amor de una sirena. En este caso una sirena y un pastor, cada uno en su casa -el mar y la montaña- se oían cantar a diario y se buscaban enamorados pero la sierena no se atrevía a aventurarse montaña arriba y el pastor temía al mar, así que poco a poco avanzaron ambos hasta encontrar un punto intermedio, un llano a medio camino entre el agua y el monte. Allí se amaron y en esa llanura vivo yo. En esa llanura dicen que se encuentran aún los dos amantes las noches de luna llena.
Saludos y
