Aprovecho la discusión para agradecer:
Al patrón del Asterisco y su tripulación, el cabo, el interés y el esfuerzo para atracar mi barco sin transmisión, justo en la maniobra.
A Cosme, patrón del Rosina y a su tripulación por ese cabo providencial en un atraque a vela con el eje de hélice partido en un temporal de poniente.
A todos aquellos barcos con los que me cruzo y devuelven mi saludo con una sonrisa significativa de buenos deseos.
A los operadores de radio de los puertos que amablemente te despiden agradeciendo tu comunicación de partida.
A todos aquellos que de forma natural y desinteresada, entienden la mar como un espacio común y ofrecen su generosidad sin alardes ni afectaciones.
Va por ellos.
