Me encanta este post. Hace tiempo (yo también soy viejo) la filosofía de pesca de un puñado de amigos iba por la pesca sin muerte en los rios, fué una época gratificante, de la que guardo una frase de Norman Mclean que define perfectamente la enorme grandeza de los pescadores (aqui se debe diferenciar clarísimamente PESCADOR DE PESCADERO) sus emociones y el conocimiento de que nada es eterno:
" Mi vela arde por los dos extremos, tal vez no llegará a mañana...pero no importa Amigos mios, su luz ilumina mi alma"
Estoy seguro que esto es un buen regalo para todos vosotros.
Para que veais que todavía no había bebido, ahora es cuando me pago esa ronda
