

Moro Juan, mi velero lo tengo en Islas Menores, si te hace llamamé y probamos con el deseo de que se le quite el miedo. Tengo un matrimonio amigo, para que te hagas una idea, se ponía la rosca salvavidas, ademas del chaleco, con este (Aparejo) navegó tres singladuras, hasta que un día de los que hacen afición, la dejé el timón y fué una gozada, verla quitarse el aparejo, meterlo en cabina, y disfrutar como una loca desde aquel día; por si te vale suerte, peor sería que no le gustara como a mi almiranta, que dice aburrirse desde que quitaron los chiringuitos de la perdiguera. Que pautada milor

