La Taberna del Puerto El seguro de mi barc
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Antiguo 11-03-2009, 15:48
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Predeterminado Re: Comer y Vivir en un Barco del siglo XV

Me he quedao con el cafe a medias
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Antiguo 11-03-2009, 19:40
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Predeterminado Re: Comer y Vivir en un Barco del siglo XV



Bueno ,ahí va la segunda.



II


Había pasado una semana y el barco ya estaba preparado a son de mar para cruzar de nuevo el Atlántico.


Libre de servicio bajé a tierra junto a Pablo en el servicio de botes que se había organizado por los pescadores del puerto. Al desembarcar nos topamos con Romo de Santana que venía del hospital de ver a los heridos.
- ¡Estaba a punto de intentar contactar contigo! ¿Vamos a tomar algo juntos?
Era fácil caminar por La Habana; las calles rectas se cortan formando manzanas regulares que van a parar a una gran plaza y no como los enrevesados barrios árabes y judíos a los que estamos acostumbrados.
La mayoría de las cubiertas de las casas estaban inclinadas a dos aguas con tejas de barro criollas y algunas residencias tenían dos plantas, con tienda esquinera, con doble puerta en las dos plantas y en la alta habitaciones de bajo puntal.

Como el principal negocio de la ciudad era atender a sus visitantes, por doquier surgían comercios, fondas y tabernas que se daban puerta con puerta.
Algunas de dedicaban al juego de las que salía en clamor de la gente riñendo y apostando.

Nos sentamos en una mesa de una apartada venta cuyas mesas estaban dispuestas bajo un sombrajo de palmas con vista a la rada donde se veían algunos barcos fondeados.

El vino era caro, porque debíamos pechar con un impuesto para pagar el avituallamiento de la guarnición, sin embargo la comida era barata.
- "¡Maestro¡ inquirió Romo, ¿Qué nos puede poner de comer?
- Sólo tengo ajiaco de monte.
- Ponga para tres.
- ¿Y que es eso?

Seguro que os gusta, siguió Romo, porque es la reinterpretación cubana de nuestra olla podrida; ya sabéis la que preparan nuestras madres con carne, tocino, legumbres y hortalizas.
Pues aquí les ponen la yuca, maíz, boniato, ñame, pláñanos verdes … en fin lo que aquí tienen…
Nos ha dicho de monte porque tendrá tres clases de carne; tasajo de res desalada, cerdo ahumado, gallina y trozos de una clase de patata que le llaman chayote. El caldo de este guiso es el que se da en el hospital a los enfermos.

Al cabo de un rato se presentó el mesonero con un humeante caldero. Nos servimos en las escudillas de madera una buena ración que comíamos remojando con trozos de una hogaza de pan seco que nos había puesto en el centro de la mesa y que nos había dicho que costaba 34 maravedís o sea un real, por si queríamos otra nueva.
No estaba mal el precio a pesar de que un peón en España, trabajando de sol a sol cuando había trabajo, ganaba 70 maravedís al día convirtiéndose por eso en una magnífica y barata bestia de carga que soportaba una situación insostenible, pero… ¡Qué lejos quedaba eso!

En la mesa de al lado se sentaron algunos tripulantes del San Medel y Celedón un galeón del rey de la Flota de Nueva España que procedían de Veracruz.
Nos contaron que habían tenido que esperar más de medio año a que llegase la expedición de Acapulco ,que atravesando de costa a costa todo Méjico para cargar la Flota en Veracruz, se había retrasado.

- ¿Habéis cargado mucho? – preguntó Pablo.
- Viene la Flota a dos tracas por encima del francobordo, respondió el más locuaz; porcelana y seda de China, algodón de la India, marfil de Camboya, alcanfor de Borneo, de Birmania piedras preciosas, sándalo de Timor,canela de Ceilán, clavo de las Molucas,jengibre de Malabar … además tibores,lacas,perfumes,hilos de plata y oro de…

- ¡Calla ya¡ que pareces una cotorra , le interpeló un compañero.

Dimos otra vuelta por las calles repletas de gentío que entraba y salía de los negocios alguno de los cuales se ofrecían en plena calle como los sacamuelas, la venta de tabaco ,que lo ofrecían en pequeños fragmentos de hojas secas envueltos con la espala que protege la mazorca de maíz.
Este tabaco tuvo gran acogida entre los marineros pero considerada cosa vil y baja; cosa de bebedores de taberna, de rufianes y perdonavidas, sin embargo en La Habana era raro encontrar a alguien que no fumara.

También había artesanos que pinchaban la piel en dibujos coloreados con cinabrio,bermellón,tinta china,añil de lavandera o carbón vegetal molido y diluido en agua. Una vez terminado el dibujo se espolvoreaba con pólvora, que luego se prendía fuego. La silla del paciente estaba rodeada de multitud de curiosos o amigos del doliente que esperaban este paso final para ver si tenía cuajo para superarlo y darle la enhorabuena como valiente si dominaba el dolor sin queja.

Nos internamos en la de calle de las barraganas o guaricandillas como aquí se les decía, que desde los tiempos del Código de Alfonso el Sabio no podían llevar vestidos largos, ni velos, ni prenda alguna que las asemejase a las mujeres honestas, llevando un adorno de color azafrán y un penacho brillante en el cabello.
Se veían algunas, apoyadas en la jamba de sus casas, al lado del la silla de el "padre de la mancebía" que, sentados, glosaban los placeres que su negocio proporcionaría a los transeúntes.

Desembocamos al final en la Plazuela de la Ciénaga donde había una parada de carruajes que alquilaban. Después de discutir el precio, que en principio era de 70 maravedíes y al final lo arrendamos por 40, nos dispusimos a conocer los alrededores de La Habana.

Partimos por una calle que desembocaba en un polvoriento camino con una gran construcción en su orilla derecha.

- Mayoral, ¿me puede decir que son estas obras?

- Es la Zanja Real. Ya no tenemos agua suficiente con nuestros pozos y aljibes para abastecer a las Flotas por lo que hay que construir este canal para traerla del río Almendares.

En el verde paisaje cubierto de bosques surgían numerosas estancias donde se cultivaban frutos, había ingenios y trapiches donde se fabricaba melado, y se criaban cerdos y vacas; sin embargo también había numerosas aves extrañas para comer como la grulla,el flamenco,y el ibis.

El camino se bifurcaba.

- "Por ahí se va al varadero" dijo el cochero.
- "Por favor, clamó Pablo, ¿porqué no lo visitamos?

En una grada del varadero estaba el galeón San Joaquín; sus cañones y morteros estaban diseminados por el suelo junto con sus cureñas y afustes, para ser acequilados; algunos estaban tan corroídos por la pólvora que era ya un peligro utilizarlos. Necesitaban más que un bruñido.

El galeón presentaba su imponente y redonda carena a los formones de los calafates que agarrados como arañas a la muralla de madera, rascaban con eficacia los percebes, las algas y la broma, metiendo a mazazos estopa entre las tracas.
Otros, mantenían los fuegos que hacían hervir la brea en grandes calderos y una negra humareda sumergía el barco entre el compás del martilleo de los mazos.

Era una sucesión rítmica formaba por dos partes repetida hasta el infinito. Una de las partes comprende tres golpes y la otra solamente dos. Apoyados en esa cadencia iban desgranando sus cantinelas.

Ese ritmo ya lo había escuchado antes en las tabernas tocado con dos tacos de madera, y ahora veía que eran los cilindros que se utilizan para ensamblar tableros, como si fueran los clavos de unión entre las planchas de madera utilizados en esta construcción naval. Cantaban unas extrañas canciones mezcla de raíces españolas, y la influencia de los esclavos negros.

"Omio Yemaya iya ami
la teo ala marubo ,omi,
Iya awo yeda Iya yetu yetu
Acuakeye Ala sabayi Olokun"

- ¿Qué significará? Pregunté.
- Creo que ni ellos mismos lo saben, dijo Romo, escucha, lo que importa es el ritmo.

Se acercó un personaje, extrañamente bien vestido para lugar, con camisa blanca, ferreruelo de paño veinteno y unos llamativos greguescos amarillos.

- ¿Deseáis algo?
- No, ver vuestros trabajos.
- Ahora sólo tenemos dos barcos en las gradas, este que veis, y el jabeque que estamos armando en la otra.
- Más que jabeque diría chambequín, terció Pablo.
- Veo que entendéis de construcción naval, Seguidme.

Nos transladó al pié de una cuaderna de la nave en construcción y señaló al alefriz :
- ¿Habéis visto algo semejante?
Luego señaló a la propia cuaderna, labrada con reviro, y señaló las uniones del genol de la varenga y del barraganete y preguntó :
- ¿veis alguna imperfección?.
En ese momento se acercó corriendo un muchacho pelirrojo con cara aniñada y preguntó a quemarropa:

- ¿Necesitáis un calafate?
- ¡Uff ! Bueno… Dijo Pablo .Pero no soy yo el que… pero…

- ¿No os importa ponerme a prueba hasta que zarpeis?

Mejor calafate en la zona no os lo vais a encontrar dijo, el elegante personaje.

Y así, cuando en las campanas de La Habana sonaban para el ángelus de la tarde, volvimos los cuatro por la polvorienta senda.

Cuando nos separamos de Romo para embarcar en el bote, este ,al despedirse, apartándome me susurró quedamente al oído:

- Tu calafate, tu pelirrojo pimpollo, es una mujer.






Bibliografía:
Julio Caro Baroja : Las formas complejas de la vida religiosa
Alicia Garcia Santana : Cuba: El Despegue Constructivo en el Siglo XVI
Carlos Alberto Hernandez Avila : Construcción naval en la Habana siglo XVI
Francisco Echevarría Saunell : La navegación en el devenir cubano del siglo XVI
Antonio Mora : Los orígenes de la música popular caribeña.

SaludosAndrés





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barbagris (12-03-2009), capitan maxorata (20-03-2009)
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Originalmente publicado por anboro Ver mensaje

Bueno ,ahí va la segunda.



II


..........

SaludosAndrés


Sí señor ... se puede "ver" la ciudad.

Al Beny Moré lo llamábamos "el bárbaro del ritmo"... a tí, Anboro, te llamaremos "el bárbaro de las letras"

Venga una de gin-tonics
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"matar a un hombre no es protejer una idea (doctrina), si no matar a un hombre"
Sebastian Castellio, Contra Libellum


"The [U.S.] Constitution is a limitation on the government, not on private individuals... it does not prescribe the conduct of private individuals, only the conduct of the government... it is not a charter for government power, but a charter of the citizen's protection against the government". Author and philosopher Ayn Rand (1905-1982)
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Sí señor ... se puede "ver" la ciudad.

Al Beny Moré lo llamábamos "el bárbaro del ritmo"... a tí, Anboro, te llamaremos "el bárbaro de las letras"

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me apunto
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  #5  
Antiguo 12-03-2009, 13:58
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Esta no la había puesto



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pero vive como piensas,
o acabarás pensando como vives.

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  #6  
Antiguo 12-03-2009, 15:55
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Pues seguid con el ritmo maese Amboro, que esto va viento en popa y nos teneis embaucados con vuestro describir............

Saludos

Jbcoke.
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  #7  
Antiguo 14-03-2009, 09:59
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AAAAAH DE ABORDOOOO!

....las doocee y sereeeeeno...


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