Tesla siempre arrastró consigo una leyenda de ocultismo, seguramente auspiciada por la espectacularidad de sus experimentos. Tenía a toda la ciudad acojonada y en varias ocasiones dejó sin fluido eléctrico a todo el barrio provocando rayos artificiales y campos magnéticos gigantes. Lo del ocultismo es más leyenda que otra cosa, y si no consiguió hacer desaparecer objetos fue por la falta de medios con los que podía contar en la época.
A Tesla le cerraron el grifo cuando inició su mayor proyecto, que era el de repartir energía eléctrica gratuíta para todo el mundo, ahí dejó de interesar a sus patrocinadores
