Bueno la táctica de titus es lo que se llama pensar en positivo, y a veces está bien darle la vuelta a la tortilla, seguro que quien adopte a Kibo será tan feliz como lo fué su primer armador

Todo aquel que se compra un barco vuelca sus ilusiones en él y eso ya es garantía de que lo cuidará y lo mimará.
De todas maneras si que es verdad que es la primera vez que veo a Kibo tan serio y tan melancólico en la taberna, es normal con este trance, y es que aunque estemos hablando de algo material, un barco tiene ese espiritu que lo hace ser más cercano y llega a formar parte de uno mismo y sus vivencias con él. Eso siempre quedará en el recuerdo, eso es lo único que no se puede vender.
No sé que decirte para animarte Kibo, porque hasta que no empieces tu nueva ilusión con un nuevo barco dificilmente podrás apartar la tristeza de tener que desahacerte de tu Kibo.
Espero que pronto puedas volver a escribir con más alegría
