Pienso que todos los aparatos electrónicos modernos (los marinos incluidos) deberían tener dos manuales:
Uno para los que les van a dar un uso normalito (utilizando no más del 20% de posibilidades del aparato) y otro para los ingenieros potenciales que lanzarán a descubrir los intrígulis del cacharro para hacer cosas que no les hacen ni puñetera falta pero de las que luego fardarán

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Como ejemplo cito el manual de un grabador de video que han comprado mis padres (ambos con más de 80 años) y que mete miedo, no, pánico.
Saludos
