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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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Por lo visto es posible declararse hombre.
Por lo visto es posible decir no. De una vez y en la calle, de una vez, por todo y por todas las veces que no pudimos. Importa por lo visto el hecho de estar vivo. Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos a diario cumplidos en la calle por todos. Y será preciso no olvidar la lección: saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos hay un arma escondida, saber que estamos vivos aún. Y que la vida todavía es posible, por lo visto. "Por lo visto" Jaime Gil de Biedma. |
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#2
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Lo he visto en otro hilo, ...
Palabras para Julia Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable. Hija mía, es mejor vivir con la alegría de los hombres, que llorar ante el muro ciego. Te sentirás acorralada, te sentirás perdida o sola, tal vez querrás no haber nacido. Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto, que es un asunto desgraciado. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. Un hombre sólo, una mujer así, tomados de uno en uno, son como polvo, no son nada. Pero yo cuando te hablo a ti, cuando te escribo estas palabras, pienso también en otros hombres. Tu destino está en los demás, tu futuro es tu propia vida, tu dignidad es la de todos. Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría, tu canción entre sus canciones. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo. La vida es bella, tú verás como a pesar de los pesares, tendrás amor, tendrás amigos. Por lo demás no hay elección y este mundo tal como es será todo tu patrimonio. Perdóname, no sé decirte nada más, pero tú comprende que yo aún estoy en el camino. Y siempre, siempre, acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. Jose Agustin Goytisolo. |
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#3
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Crimilda, con tu permiso, inserto un video acerca de un libro que acabo de terminar , recomendable.Gracias
Saludos, . |
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#4
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Gracias.
![]() ¿Te ha gustado? Pon un trocito para ver como escribe este señor. Aunque yo no esté de acuerdo en algunas cosas con él. Una sola civilización... A mí, como mujer, no me habría gustado nada nacer en un país musulman. ¡Vade retro!![]() ![]() |
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#5
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" La de Cervantes estaba ya en el confín de la muerte. La hidropesía se le agravó. Pero cuanto más le debilitaba el cuerpo tanto más procuraba él fortalecer su ánimo, y, habiendo recibido la extrema unción para salir vitorioso como atleta cristiano en la última lucha, esperaba la muerte con ánimo tan sereno que parece no la temía, y, lo que es más de admirar, aún estaba para decir y escribir donaires de suerte que, habiendo recibido el último sacramento día 18 de abril del año 1616, el día siguiente escribió o dictó la Dedicatoria de Los trabajos de Persiles y Sigismunda, citando coplas, a su patrón el conde de Lemos, para quien dejó escrita la siguiente dedicatoria: «Aquellas coplas antiguas, que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan Puesto ya el pie en el estribo quisiera yo no vinieran tan a pelo en mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:
Puesto ya el pie en el estribo con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te estribo. Ayer me dieron la extrema unción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. Exc., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. Exc. bueno en España que me volviese a dar la vida; pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos; y, por lo menos, sepa V. Exc. este mi deseo, y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. Exc. Regocíjome de verle señalar con el dedo, y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. Exc. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de Las semanas del jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía, que ya no sería ventura sino milagro, me diese el cielo vida, las verá, y con ellas fin de La Galatea, de quien sé está aficionado V. Exc. y con estas obras, continuando mi deseo, guarde Dios a V. Excelencia como puede. De Madrid, a diez y nueve de abril, de mil y seiscientos y diez y seis años. Criado de V. Exc. Miguel de Cervantes.» " Vida de Miguel de Cervantes Saavedra Gregorio Mayans y Siscar
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![]() Quiero vivir la vida aventurera de los errantes pájaros marinos; no tener, para ir a otra ribera, la prosaica visión de los caminos. Poder volar cuando la tarde muera ... |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a slocum | ||
Crimilda (26-04-2010) | ||
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#6
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Con los bergantines fuimos bien tres leguas dando caza a las canoas; las que se nos escaparon, allegáronse entre las casa de la ciudad, y como era ya después de vísperas, mandé recoger los bergantines, y llegamos con ellos a la calzada, y allí determiné de saltar en tierra con treinta hombres por ganarles unas dos torres de sus ídolos, pequeñas, que estaban cercadas con su cerca baja de cal y canto. Y como saltamos, allí pelearon, con nosotros muy reciamente, por defendérnoslas; y al fin, con harto peligro y trabajo, se las ganamos. Y luego hice sacar en tierra tres tiros de hierro grueso que yo traía. Y porque lo que restaba de la calzada desde allí a la ciudad, que era media legua, estaba todo lleno de los enemigos, y de una parte y otra de la calzada, que era agua, todo lleno de canoas con gente de guerra, hice asestar un tiro de aquellos, y tiró por la calzada adelante hizo mucho daño en los enemigos; y por descuido del artillero, en aquel mismo punto que tiró se nos quemó la pólvora que allí teníamos, aunque era poca. Y luego proveí esa noche un bergantín que fuese a Iztapalapa, donde estaba el alguacil mayor, que sería a dos leguas de allí, y trajese toda la pólvora que había. Y aunque al principio mi intención era, luego que entrase con los bergantines, irme a Cuyoacán y dejar proveído cómo anduviesen a mucho recaudo, haciendo todo el mayor daño que pudiesen; como aquel día salté allí en la calzada y les gané aquellas dos torres, determiné asentar allí el real y que los bergantines se estuviesen allí junto a las torres, y que la mitad de la gente de Cuyoacán y otros cincuenta peones de los del alguacil mayor se viniesen allí otro día. Y proveído esto, aquella noche estuvimos a mucho recaudo, porque estábamos en gran peligro, y toda la gente de la ciudad acudía allí por la calzada a dar sobre nuestro real y cierto nos pusieron en gran temor y rebato, en especial porque era de noche, y nunca ellos a tal tiempo suelen acometer, ni se ha visto que de noche hayan peleado, salvo con mucha sobra de victoria. Y como nosotros estábamos muy apercibidos, comenzamos a pelear con ellos, y desde lo bergantines, porque cada uno traía un tiro pequeño de campo, comenzaron a soltados, y los ballesteros y escopeteros a hacer lo mismo, y de esta manera no osaron llegar más delante, ni llegaron tanto que no hiciesen ningún daño; y así, nos dejaron lo que quedó de la noche, sin acometemos más.
Cartas de Relación.- Hernán Cortés. Instituto Gallach.- Pag. 232.- Edición Conmemorativa V Centenario del Descubimiento de América. |
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#7
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El optimismo moderado del Renacimiento, hoy
para quien guste de novela picaresca: ![]() Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán. Capítulo V . Lo que a Gumán de Alfarache le aconteció en Cantillana con un mesonero Luego que dejamos a las camaradas, pregunté a la mía: -¿Dónde iremos? El me dijo: -Huésped conocido tengo, buena posada y gran regalador. Llevóme al mesón del mayor ladrón que se hallaba en la comarca, donde no menos hubo de qué hacerte plato con que puedas entretener el tiempo, y por saltar de la sartén caí en la brasa, di en Scila huyendo de Caribdis. Tenía nuestro mesonero para su servicio un buen jumento y una yegüezuela galiciana. Y como aun los hombres en la necesidad no buscan hermosura, edad ni trajes, sino sólo tocas, aunque las cabezas estén tiñosas, no es maravilla que entre brutos acontezca lo mismo. Estaban siempre juntos en un establo, en un pesebre y a un pasto, y el dueño no con mucho cuidado de tenerlos atados; antes de industria los dejaba sueltos para que ayudasen a repasar las leciones a las otras cabalgaduras de los huéspedes. De lo cual resultó que la yegua quedase preñada desta compañía. Es inviolable ley en el Andalucía no permitir junta ni mezcla semejante, y para ello tienen establecidas gravísimas penas. Pues como a su tiempo la yegüezuela pariese un muleto, quisiera el mesonero aprovecharlo y que se criara. Detúvolo escondido algunos días con grande recato, mas como viese no ser posible dejarse de sentir, por no dar venganza de sí a sus enemigos, con temor del daño y codicia del provecho, acordó este viernes en la noche de matarlo. Hizo la carne postas, echólas en adobo, aderezó para este sábado el menudo, asadura, lengua y sesos. Nosotros -como dije- llegamos a buena hora, que el huésped con sol ha honor, halla qué cene y cama en que se eche. Mi compañero, habiendo desaparejado, dio luego recaudo a su ganado. Yo llegué tal de olido, que, dando con mi cuerpo en el suelo, no me pude rodear por muy gran rato. Llegué los muslos resfriados, las plantas de los pies hinchadas de llevarlos colgando y sin estribos, las asentaderas batanadas, las ingles dolorosas, que parecía meterme un puñal por ellas, todo el cuerpo descoyuntado, y, sobre todo, hambriento. Cuando mi compañero acabó de dar cobro a su recua, viniéndose para mí, le dije: -¿Será bien que cenemos, camarada? Respondió que le parecía muy justo, que ya era hora, porque otro día quería tomar la mañana y llegar con tiempo a Cazalla y hacer cargas. Preguntamos al huésped si había qué cenar. Respondió que sí, y aun muy regaladamente. Era el hombre bullicioso, agudo, alegre, decidor y, sobre todo, grandísimo bellaco. Engañóme, que, como lo vi de tan buena gracia y de antes no le conocía, mostró buena pinta, y en decir que tenía todo buen recaudo alegréme en el alma. Comencé entre mí mismo a dar mil alabanzas a Dios, reverenciando su bendito nombre, que después de los trabajos da descansos, con las enfermedades medicinas, tras la tormenta bonanza, pasada la aflición holgura, y buena cena tras la mala comida.
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Avrei voglia di correre all’infinito e vedermi arrivare sempre prima di me e Avrei tanta voglia di te B. Costa |
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