Mi barco es del año 72 nada menos (Un Nicholson 35'), y cuando lo compré sabía "casi" con certeza lo que eso suponía en cuanto a horas que habría que dedicar para dejarlo en perfectas condiciones. Lo de "casi" es una medio broma porque luego confirmé lo que se dice por ahi, y es que todo hay que multiplicarlo por tres

Ventajas: Solido, fiable, con personalidad, diseño orientado a la seguridad en toda circunstancia, buen comportamiento con mares raros y diffíciles, sencillo, diferente a todos los que estan en los alrededores, con un cierto sabor de lo tradicional...
Inconvenientes: menos habitable que un 35' moderno, mayor atención inicial para dejarlo a son de mar, todo esta con medidas inglesas (tornillería etc), mayores costes de reposición elementos a sustituir si quieres conservar su esencia...
La pregunta es: ¿lo volveria a comprar?. SI, sin duda, pero dedicaría el triple de tiempo del que dediqué a pasearme por sus sentinas, instalaciones y todo los huecos visibles e invisibles linterna en mano antes de negociar un precio definitivo.
Una de las ventajas (obligado por la necesidad de acondicionarlo) es que ahora conozco el barco "casi" tan bien como quien lo diseñó, y cada ruido, cada gota, cada cosa extraña, se perfectamente a que se debe y qué solución tiene.
Eso no tiene precio 
En cualquier caso, ya se ha dicho aqui: la decisión de compra tiene mucho que ver con el corazón. Un barco te hace "tilin" o no te lo hace. La razón viene luego, cuando coges el lápiz y haces cuentas de por cuanto te va a salir tu amor marinero

