No hace mucho estuve en esas aguas. Hay zonas que todos los navegantes saben que hay que evitar, como la zona oeste de isla Margarita. El país está fatal. Las marinas decadentes, vigiladas con armas de inmenso calibre y Dios te libre de asomarte si no es con alguien que sepa dónde va. Caracas asusta, como el resto de ciudades, y cualquier persona, con uniforme o no, es de temer. Quedan algunos europeos embarcados o regentando negocios por la zona, pero les compadezco. No me quedaron ganas de volver. Pobreza, inseguridad, miseria, alegalidad, corrupción y una creciente presencia de piratas que a veces lo primero que hacen es matar a la tripulación. Muchos barcos llevan armas, ¡y qué armas!, españoles incluídos, como medio de disuasión que parece funcionar.
Una dramática decadencia en todos los aspectos. Lo siento.
