Re: Primera travesía del Kacao 2010
25/05/2010 – Motoreta tranquila.
A las 09:30 salíamos de Fuengirola. No hay viento y ni siquiera se espera, así es que el amigo Perkins empuja al Kacao hacia el puerto de La Caleta.
Unos pesqueros nos dan un poco la lata en la bahía de Málaga. Lo típico: cuando llegas se ponen en marcha, o viran, o paran, o te apuntan… en fin, que te producen divertimento quieras o no quieras.
Poco más allá vemos un pesquero que está tendiendo un palangre. Damos resguardo y, al pasar próximo a la boya de inicio, vemos un cabo flotante de un cierto grosor, que sale de dicha boya, y que tiene una longitud de unos quince metros.
En fin, especial para comérselo de noche. 
Más adelante una manada de delfines pequeños deben tener acorralado un banco de peces. No hacen más que saltar y saltar, mientras las gaviotas se aprovechan del bullicio.
Sin más que señalar llegamos a La Caleta. Este es un puerto que, además de contar con las aguas más sucias que he visto en mi vida (plásticos, botes, botellas, cajas…
) no hay marinero que te ayude a amarrar. Llamo y me asigna el amarre B28. Me indican, más o menos, donde está y me dirijo hacia él. Hay muy poco espacio de maniobra, prácticamente una eslora entre las filas de barcos.
Curiosamente, el B28 está ocupado.
Llego hasta el final de la calle entre pantalanes, que presenta un amenazador conjunto de piedras picudas tipo escollera. Llamo y me dicen que debo amarrar en el B1. Maniobro como puedo
pero un vientecillo maléfico me va aconchando hacia la zona Este. Afortunadamente llevo la orza arriba (siempre la subo para ganar un poco de velocidad a motor) y con cierta habilidad y colaboración por parte de Jorge evitamos el desaguisado. 
Llegamos al B1 y amarramos, después de doblar un candelero contra la borda de un tractor de 12 metros que tenemos a nuestro babor. Maldigo en hebreo, caldeo, tagalo y de todo
(es la primera vez que me pasa) pero al fin quedamos amarrados.
Cocino unos espaguetis con mejillones, nos echamos una buena siesta y pasamos la tarde con tranquilidad entre paseítos por el pueblo y charlas varias.
Mañana seguiremos.
25/05/2010 – Motoreta tranquila.
A las 09:30 salíamos de Fuengirola. No hay viento y ni siquiera se espera, así es que el amigo Perkins empuja al Kacao hacia el puerto de La Caleta.

Unos pesqueros nos dan un poco la lata en la bahía de Málaga. Lo típico: cuando llegas se ponen en marcha, o viran, o paran, o te apuntan… en fin, que te producen divertimento quieras o no quieras.

Poco más allá vemos un pesquero que está tendiendo un palangre. Damos resguardo y, al pasar próximo a la boya de inicio, vemos un cabo flotante de un cierto grosor, que sale de dicha boya, y que tiene una longitud de unos quince metros.
En fin, especial para comérselo de noche. 
Más adelante una manada de delfines pequeños deben tener acorralado un banco de peces. No hacen más que saltar y saltar, mientras las gaviotas se aprovechan del bullicio.
Sin más que señalar llegamos a La Caleta. Este es un puerto que, además de contar con las aguas más sucias que he visto en mi vida (plásticos, botes, botellas, cajas…
) no hay marinero que te ayude a amarrar. Llamo y me asigna el amarre B28. Me indican, más o menos, donde está y me dirijo hacia él. Hay muy poco espacio de maniobra, prácticamente una eslora entre las filas de barcos.Curiosamente, el B28 está ocupado.
Llego hasta el final de la calle entre pantalanes, que presenta un amenazador conjunto de piedras picudas tipo escollera. Llamo y me dicen que debo amarrar en el B1. Maniobro como puedo
pero un vientecillo maléfico me va aconchando hacia la zona Este. Afortunadamente llevo la orza arriba (siempre la subo para ganar un poco de velocidad a motor) y con cierta habilidad y colaboración por parte de Jorge evitamos el desaguisado. 
Llegamos al B1 y amarramos, después de doblar un candelero contra la borda de un tractor de 12 metros que tenemos a nuestro babor. Maldigo en hebreo, caldeo, tagalo y de todo
(es la primera vez que me pasa) pero al fin quedamos amarrados.Cocino unos espaguetis con mejillones, nos echamos una buena siesta y pasamos la tarde con tranquilidad entre paseítos por el pueblo y charlas varias.
Mañana seguiremos.



De hecho, para enfilar la bocana, tienes que meterte prácticamente contra el acantilado N. Desde luego el puerto está protegido de todos los vientos. La situación es: 36º 43.707’ N – 03º 43.515’ W (la pongo porque es difícil de ver desde el mar).
y el precio… bueno, pues “maomenoh” (en mi caso 37,57). No están incluidas ni la electricidad ni el agua. Las facturan aparte. He pedido solo electricidad. A ver que tal se portan.
(menudo contraste con La Caleta, aunque aquí no hay pesqueros, claro
) Hay tres restaurantes, una tienda de náutica y un supermercado (Este último cerrado por reformas. Lo abren el viernes). Me ha gustado mucho, la verdad. Creo que merece la pena la visita. 


Llegando a la bocana coincidimos con un par de pesqueros y un barco de pequeño cabotaje que también iban a refugiarse a puerto.

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(lo de tu compañía es lo de menos


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