La guerra entre EEUU e Israel contra Irán puso en vilo al mundo por el conflicto en sí mismo y las consecuencias inmediatas que ocasiona: el desabastecimiento de combustibles y su alza en los mercados internaciones.
También hay otra consecuencia que muchos no notaron pero también es importante: el desabastecimiento de fertilizantes nitrogenados derivados del gas y que la zona es gran productora.
Sin embargo hay otra consecuencia que genera un riesgo inesperado: la posible contaminación de los puertos de todo el mundo por especies invasoras: los percebes.
Más de 1.500 buques mercantes grandes llevan unos seis meses parados en la zona del Golfo / Estrecho de Ormuz (cerrado desde finales de febrero/principios de marzo de 2026). Lo normal es que un barco de este tipo esté inmóvil 1-3 días; algunos de los atrapados llevan aprox. 180 días.
El problema no es solo logístico o de combustible: con tanto tiempo quietos, la bioincrustación (algas, mejillones, larvas y demás organismos) se dispara a partir de los 10 días aproximadamente. Una inactividad prolongada (18-30 días) eleva mucho el riesgo de incrustación y de allí la bioinvasión si el barco sale sin limpieza del casco previa.
Cuando finalmente zarpen y reanuden sus rutas habituales, van a transportar “polizones” biológicos a puertos de todo el planeta. Los primeros en la lista de riesgo serán: Jeddah, Bombay, Colombo y Singapur hacia el este; Alejandría, El Pireo, Algeciras y Róterdam hacia el oeste. Donde las condiciones ambientales sean parecidas a las del Golfo, esas especies invasoras tienen más facilidades para establecerse, desplazar fauna local y actuar como reservorio de patógenos.
No es algo nuevo del todo (hay precedentes históricos de invasiones ligadas a buques retenidos, como en la II Guerra Mundial), pero la escala aquí es enorme. Las medidas que se proponen (limpieza subacuática de cascos antes de salir, aviso anticipado a destinos, monitorización con ADN ambiental, coordinación entre autoridades) suenan sensatas, pero en la práctica la urgencia de reanudar el tráfico, la logística y la capacidad limitada hacen que sea poco probable que se hagan bien en origen.
En resumen: cuando se abra Ormuz, no solo se reactivará el tráfico petrolero y mercante… también podríamos estar ante un vector masivo de especies invasoras a escala global.
Interesante (y preocupante) punto de vista ecológico-marítimo sobre una crisis que muchos SÓLO están siguiendo por el lado energético pero las consecuencias posibles van más allá del petróleo y pueden generar daños irreversibles.
https://www.xataka.com/ecologia-y-na...a-todo-planeta
Fuente: artículo de Xataka basado en un estudio reciente.
También hay otra consecuencia que muchos no notaron pero también es importante: el desabastecimiento de fertilizantes nitrogenados derivados del gas y que la zona es gran productora.
Sin embargo hay otra consecuencia que genera un riesgo inesperado: la posible contaminación de los puertos de todo el mundo por especies invasoras: los percebes.
Más de 1.500 buques mercantes grandes llevan unos seis meses parados en la zona del Golfo / Estrecho de Ormuz (cerrado desde finales de febrero/principios de marzo de 2026). Lo normal es que un barco de este tipo esté inmóvil 1-3 días; algunos de los atrapados llevan aprox. 180 días.
El problema no es solo logístico o de combustible: con tanto tiempo quietos, la bioincrustación (algas, mejillones, larvas y demás organismos) se dispara a partir de los 10 días aproximadamente. Una inactividad prolongada (18-30 días) eleva mucho el riesgo de incrustación y de allí la bioinvasión si el barco sale sin limpieza del casco previa.
Cuando finalmente zarpen y reanuden sus rutas habituales, van a transportar “polizones” biológicos a puertos de todo el planeta. Los primeros en la lista de riesgo serán: Jeddah, Bombay, Colombo y Singapur hacia el este; Alejandría, El Pireo, Algeciras y Róterdam hacia el oeste. Donde las condiciones ambientales sean parecidas a las del Golfo, esas especies invasoras tienen más facilidades para establecerse, desplazar fauna local y actuar como reservorio de patógenos.
No es algo nuevo del todo (hay precedentes históricos de invasiones ligadas a buques retenidos, como en la II Guerra Mundial), pero la escala aquí es enorme. Las medidas que se proponen (limpieza subacuática de cascos antes de salir, aviso anticipado a destinos, monitorización con ADN ambiental, coordinación entre autoridades) suenan sensatas, pero en la práctica la urgencia de reanudar el tráfico, la logística y la capacidad limitada hacen que sea poco probable que se hagan bien en origen.
En resumen: cuando se abra Ormuz, no solo se reactivará el tráfico petrolero y mercante… también podríamos estar ante un vector masivo de especies invasoras a escala global.
Interesante (y preocupante) punto de vista ecológico-marítimo sobre una crisis que muchos SÓLO están siguiendo por el lado energético pero las consecuencias posibles van más allá del petróleo y pueden generar daños irreversibles.
https://www.xataka.com/ecologia-y-na...a-todo-planeta
Fuente: artículo de Xataka basado en un estudio reciente.

