Desde el punto de vista sanitario el agua que sale de un grifo (no de un caño, gran parte de ella contaminada por los lixiviados) en España es impecable, otra cosa es como sepa y reconozco que en la España caliza (oriental, en sentido amplio) hay que echarle huevos para bebérsela. Ahora bien, en la España silícea (occiental, también en sentido amplio) el agua sabe fenomenal, es decir, no sabe a nada, que es lo suyo y si los del ayuntamiento se pasan con el cloro, pues se deja evaporar un rato y en paz. En esta zona es tontería echar mano del agua embotellada. En Madrid, por ejemplo el agua del grifo está mejor que cualquier embotellada y sanitariamente es impecable, a pesar de que estoy de acuerdo con caballero en que en España el sector del embotellado está quizá excesivamente legislado, ya que el agua que se etiqueta como mineromedicinal o de manantial, no puede recibir ningún tratamiento ni aditivo, con el consiguiente riesgo si algún día se olvidan de preceptivo análisis o hacen una chapuza.
Agüita fresca del grifo y si hay que ir de moderno con la botellita colgando displicentemente de la mano, pues se rellena en el grifo y en paz o mejor, vino y/o birra, que es lo que se bebía en la edad media para no morirse bebiendo agua contaminada.
