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Hermano de la costa
 
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Predeterminado Re: El BAHIA LAS ISLAS rumbo a CROACIA

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Originalmente publicado por malamar Ver mensaje
En Albania todavia hay tribus canibales, Embie....
pero tranquilo que tu no corres peligro...
Que nooooo, que no nos han comio ni na, que ya estamos en Europa y echamos de menos a los canibales, oye

Bueno, ahora que me he podido enchufar via wiffi, ahí va la respuesta a las incógnitas y unas rondas a tod@s los que nos seguís en la travesía
Salud

Día 11 viernes (continuación)
Iniciamos la segunda parte del crucero, José María, Miuca y yo, salimos del puerto de Dubrovnik costeando la península donde está enclavada la ciudad, Seguimos rumbo sur, sin viento, hacia la cala de Cavatt, distante 12 millas, donde haremos una parada a darnos un baño, comer y gastar las kunas que nos quedan, antes de abandonar el país.
Fondeamos en una esquina cerca del muelle, en 10 metros, donde hay amarrados unos cuantos enormes yates, no hay demasiados lugares por que los fondos enseguida descienden a los 20m, el lugar elegido está muy bien, nos damos un baño y desembarcamos al bonito paseo, muy turístico también, pero sin demasiada gente.



Elegimos un buen restaurante para metemos entre los tres, un estupendo cabracho de casi dos kilos, lastima que un inoportuno aguacero veraniego, casi nos chafa el festín, pero parapetados bajo una sombrilla, aguantamos bien el envite.
A las 17h, continuamos la derrota costera, tenemos intención de hacer una parada en una cala de la costa montenegrina, pero de camino no hacemos buena velocidad por la marejadilla residual que todavía está formada, así que decidimos poner proa a la ciudad de Durres en Albania, distante 82 millas, para llegar en las primeras horas de la mañana.
Intentamos ayudar la marcha a motor apoyados a vela en la ligera brisa, pero no hacemos más que incomodarnos con los gualdrapazos así que, piloto y motor a medio régimen.

Ahora que abandonamos Croacia, recapitulamos la corta estancia y sacamos cuatro claras conclusiones:
Una, que 15 días son pocos para hacer un recorrido como el realizado, hubiera sido mejor haber dejado la parte norte de Spliz para otra ocasión y dedicarnos más tranquilamente a disfrutar las islas del sur, más grandes, pero donde prolifera con intensidad la vegetación y con infinidad de resguardadas calas.
Dos, que a pesar de ser la primera quincena de Agosto, la masificación no ha sido tan brutal como lo que había supuesto, salvo en contadas ocasiones y en sitios muy puntuales, como Korcula o Dubrovnik hay sitio de sobra y lo que es mejor aún se pueden encontrar calas solitarias, a nada que te alejes de los sitios más turísticos.
Tres, el turismo náutico en Croacia es mucho más libre de lo que cabe esperar en cualquier país europeo, en todos los días no hemos visto, ni tan siquiera una patrullera policial y en los parque naturales, aunque poco hemos parado, tampoco nos han venido a cobrar. Solo en un puerto nos han pedido el documento de despacho que nos dieron en la entrada. Por lo tanto, sin ningún apuro se puede navegar sin hacer entrada oficial y evitarse el pago de los 271€ de tasas de entrada, con la condición de que si ocurre algún percance, decir que estabas llegando en ese momento al país, para hacer la entrada oficial y que se puede realizar en muchos puntos del continente y las islas.
Y por último, como ya he relatado, ha sido una sorpresa la cantidad de porquería encontrada en los fondos marinos, se nota que de poco tiempo a esta parte se están esforzando en mantener la limpieza y cuidar el precioso entorno que poseen, cosa que tiempos atrás, como en cualquier país poco avanzado, medio ambientalmente hablando, no se habían cuidado para nada de reciclar los residuos.

Día 12 Domingo

Las guardias las organizamos de la manera siguiente, José María y Miuca, harán de 11 a 3h y yo de 3 a 7h.
Desafortunadamente la noche ha sido tormentosa, con lluvia pero sin viento, poco tráfico marítimo, un par de pesqueros a los que prestar atención en el radar y por lo demás mi guardia la hago en el interior guiado por la electrónica, la zona de navegación más alejados de costa ha sido 17 millas, al atravesar el golfo del Drin.
Amanece un día luminoso, casi despejado, sin viento y la mar ya casi en calma, en la proa ya se ve claramente el Cabo Pali y a 5 millas más al sur se encuentra Durres, o Durazzo como se la denomina en Italiano.
Los alrededores de la bocana son arenales en torno a los 7 metros, con bajos de 3, nos guiamos por la carta electrónica hasta alcanzar el canal balizado de entrada, evitándonos dar un rodeo de casi 3 millas.
Desde que salimos de Dubrovnik, hemos navegado de GPS, 112 millas.

Entramos en el gran puerto comercial de Durres, prestando atención si vemos algún velero, al fondo a la izquierda vemos una goleta turca de bandera albanesa y un gran queche italiano, hacia allí vamos, a su altura preguntamos donde está la capitanía, nos dicen sin mucho interés, que llamemos por el canal 15. Lo hacemos en inglés pero no obtenemos una respuesta coherente, hasta que un oficial nos hace señas desde el muelle, para que nos acerquemos a la goleta turca, indicándonos que amarremos a su popa.
Sin tardanza, una vez sujetos se presenta un oficial de policía y junto con el de aduanas que nos ha atendido, suben abordo para hacer los trámites de entrada.
Solamente me piden el rol del barco y una lista de los tripulantes abordo, rellenamos un formulario con las características del barco, en la que se incluye una declaración de que no llevamos, armas, drogas, ni animales. Lo firmo como capitán y me piden que le ponga sello, como me esperaba una cosa así en algún país exótico como este, hace tiempo tuve la previsión de hacer un tampón con el logo del Bahía las Islas y mira por donde, ahora ha sido el momento de estrenarlo oficialmente.
Se quedan con los documentos y el rol, hasta que nos vayamos y abonemos una tasa de 57€. Por otro lado, ni tan siquiera nos miran los pasaportes, diciéndonos que no hace falta, solo que conservemos el documento que nos entregarán a la salida ya que será el salvoconducto de nuestro paso por Albania.
Total, en 20 minutos estamos listos para saltar a tierra, contentos de la amabilidad mostrada por los oficiales y a parte de la tasa apagar, solo nos ha costado un café para el policía.



Salimos de la instalación portuaria, con el sentimiento de que no están acostumbrados a la llegada de barcos deportivos y nos han tratado, correctamente como si fuésemos un mercante.
Hace 12 y 13 años, estuve en este país trabajando, tenía un concepto bastante deplorable de él, no así de sus gentes, de la que he recordado siempre su amabilidad, por eso nada más salir a la avenida extra-portuaria he percibido con claridad el cambio experimentado, la gente muy a la europea, con un ligero matiz oriental.
Sacamos dinero en un cajero automático y comprobamos que por un Euro nos dan 121 lekes. Tampoco tardamos mucho en percatarnos lo barato de la vida local para nosotros.

Paseamos por las calles en las que por todos lados vemos grupos electrógenos funcionando, dándonos cuenta que hay un apagón general, con razón nos decía el oficial, que tienen un gran déficit energético.
Otra cosa que nos ha llamado la atención, son la cantidad de bodas que vemos por todos lados, aquí es costumbre, por lo visto, pasear a los novios en coche de lujo, sonando las bocinas de los 4 o 5 coches que les siguen.
Continúa también como hace 13 años, la ostentación, para un país tan pobre, gran cantidad de coches de alta gama, Mercedes, Audis, etc.



Visitamos las ruinas del anfiteatro romano, muy mal conservado, pero por el que podemos pasear a nuestras anchas.



Por la tarde, cuando mengua la dureza del bochorno, salimos a dar otra vuelta, esta vez por el paseo junto a la costa, nueva sorpresa para mis amigos y no tanta para mi; cantidad de restaurantes y chiringuitos junto a la playa en la que se amontona la basura y escombros de hormigón, de los obsoletos búnquers, con los que el antiguo régimen comunista albanés, había sembrado el país y que todavía son visibles por todos lados.
Vemos a pescadores que utilizan los pedalos playeros para faenar sus artes pesqueras, surrealismo total.



También nos hemos enterado del lugar donde se encuentra el único puerto deportivo de Albania, que se llama MARINA ORIKUM, al fondo del golfo de Vlore, distante unas 60 millas

Día 13 lunes

Para las 9 ya tenemos a los oficiales con la documentación lista, tal como les habíamos dicho que íbamos a irnos pronto. Hacemos despacho para Marina Orikum, hemos de hacer entrega de otros dos listados de tripulantes, con sus sellos correspondientes, pagamos los 57€, les hemos dado 60, y antes de soltar amarras, el oficial de aduanas, que es de la zona de Orikum, ha llamado a un marinero de la marina amigo suyo, para que nos atienda en lo que necesitemos, todo un detalle.

El día espléndido, pero sin viento, la mar lisa, abandonamos Durres por el canal balizado rumbo sur hacia el cabo de Lagit, en ese rumbo hay que tener en cuenta el bajo de la Seca Selada, de 0,5 m con restingas de 2m, de todas formas está señalizado con marcas N y S.
A medida que pasa el día se va levantando una brisa virazón, primero izamos mayor, luego sacamos el foque, a medio día ya da velocidad para detener el motor, que gozada de navegación.
Antes de llegar al cabo de Vojussa donde variaremos el rumbo, aprovechamos a comer, preparamos el spi y nada más doblar la punta, izamos. Ahora si que disfrutamos, con una brisa de 12 nudos navegamos a 7,5, ya era hora de que Eolo se nos pusiera favorable.


Lo que se aprende en la taberna, se lleva a la práctica

Penetramos en el profundo golfo de Vlore, donde nos han dicho que se encuentra la Marina Orikum, Por babor vemos la populosa ciudad de Vlore, tercera o cuarta ciudad albanesa, en la lejanía acertamos a ver un velero, ¡vaya! No estamos solos. Escudriñamos la costa para descubrir donde está la marina y no tardamos en ver desde las 3 millas que nos quedan, un par de palos. Nos disponemos a trasluchar, cuando nos hemos ido de orzada y hemos montado el pollo con el spi, yéndose al agua y José María con un quemazón en la mano derecha.
Recuperamos todo sin roturas, recomponemos todo y a motor hacemos la última milla hasta la marina, nos acercamos despacio para ver la bocana que se encuentra a la izquierda según llegamos. Está señalizada con un pequeño espeque blanco, con luz verde. La entrada es bastante angosta con 3 m de calado, amarramos al único pantalán ayudados por el marinero Luan Bitri, con el que se puso en contacto el oficial de aduanas.



Poco más tarde llegan 4 veleros italianos, desde aquí Italia está a solo 50 millas, en total nos juntamos en la marina una docena de barcos.
Los trámites se componen de que Luan nos recoge los pasaportes y el rol, luego los recupero pagando 40 € me parece un robo, aunque tenemos agua y luz y duchas, pero el puerto no tiene nada más está todo como Albania, en construcción permanente.

Día 14 martes

A las 6 de la mañana, al poco de despuntar el día, soltamos amarras, todo está en silencio, sin viento y con una ligera bruma en la ciudad de Vlore.
Unos pescadores en pedalo, únicos testigos de nuestra partida. Hacemos rumbo norte a motor para doblar el cabo Garlovet en la punta de la península que protege el gran golfo de Vlore, distante 10 millas.


Mire por donde se mire en Albania, los bunkers champiñones son el recuerdo del anterior régimen totalitario ultra-defensivo

Nada más doblar el cabo izamos velas aprovechando el viento de través. No ha pasado media hora cuando ya tenemos rachas de 25 nudos, tomamos el primer rizo y continuamos navegando por encima de los 8 nudos, muy atentos a la escota de mayor, ya con 30 damos unas vueltas al enrollador, abrimos un poco el rumbo en las rachas y cuando vemos en el display algunas puntas de 35, tomamos el segundo rizo, otra vez vuelve la tranquilidad con tan poca vela, aunque algunos rociones nos caigan encima.
Cuando llevamos recorridas casi 20 millas desde que izamos velas en el cabo, un recalmón y cambio en la dirección del viento del NE que traíamos, poco a poco la brisa se establece del WNW y aumentando hasta situarse en torno a los 25 nudos, otra vez gozamos de la navegación, hacemos rumbo directo al estrecho de Kerkiras que separa Cofú de Albania.


Los navegantes disfrutando

Bajo la influencia de la isla el viento se hace bastante inestable, hemos de hacer un par de trasluchadas para embocar el paso. A sotavento de la isla griega, el viento se ha reforzado hasta 35 nudos, aunque con la mar llana, bonita entrada en Grecia.


Bonita manera de arribar a Grecia

Ocho millas más y arribamos a la Marina de Gouvia, situada a tres millas al W del centro urbano de Corfú, después de una navegada de 72 millas en 10 horas.
En la entrada hay que poner atención al canal balizado por marcas verdes y rojas, nos dirigimos primero a la gasolinera, para recargar el depósito y enterarnos como funciona la solicitud de amarre.
La cuestión está en quedarse esperando delante de la entrada, hasta que aparezca un marinero en Zodiac para conducirte a un amarre.
Así lo hemos hecho y en 5 minutos estábamos sujetos a un pantalan flotante, una ducha y pasamos por capitanía para formalizar la llegada (47 €)
La visita a la ciudad, en taxi (15€), más de lo mismo que en Croacia, gente a barullo, terrazas a rebosar y precios europeos, echamos de menos nuestra tranquila y baratísima Albania.


Mis tripulantes felices y contentos
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Las navegaciones del Bahia de las Islas en el canal Youtube bahialasislas1
Instagram bahialasislas

Editado por kaia en 15-08-2007 a las 10:19.
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