Es una práctica habitual del explotador del puerto en algunos casos, y puede venir en las normativas de la marina o puerto deportivo o en los estatutos de los Clubes Náuticos, recordemos que los amarres no son propiedades sino concesiones administrativas que a su vez se ceden en unas condiciones, que eso si, deben estar previamente establecidas.
Recuerdo que en el Club Náutico de Motril antes al menos, era así. Ahora, si vuelves a tu amarre el que lo ocupe tiene la obligación de marcharse. Pero no sé que pasaría si tu te has ido, avisando más o menos de la fecha de vuelta, el amarre se ocupa (y cobra), vuelves anticipadamente y de pronto el que lo ocupa se tiene que marchar y no hay amarre disponible.
