Le he vuelto a echar un ojo a lo de Epops y no tiene desperdicio.
En algún hilo, antes de hacerme cofrade, leí de alguien que se había apañado un sistema curioso para mantener alimentos en buen estado por más tiempo.
Se trata de colocar una "hamaca" para tubérculos y frutas, de tamaño acorde con el sitio donde se pone, y fabricada en red de pesca, que se coloca bastante tensa para que no todos los alimentos se vengan al centro. Uno de los lados de la "hamaca" está relingado en goma elástica, para tener acceso fácil. En este soporte se colocan patatas, cebollas, ajos, zanahoria, calabaza, manzanas, naranjas, y cualquier fruta que se compra un poco verde para que vaya madurando (hay algunas que durán más y otras menos).
El truco de la "hamaca" es que al ir a tomar una pieza, se le "da una vuelta" a todo, pasando la mano por debajo, de modo que el apoyo cambia, y la fruta o tubérculo toma la luz y el aire por otro lado, alargando su vida. El invento es doblemente bueno, porque permite ver por debajo el estado de los alimentos, detectando una naranja que se pasa antes que otras, y consumiéndola primero.
Para el moho (en general), yo no me corto con la lejía - pero la uso rebajada al 50% en agua - Utilizo el pulverizador de un producto de limpieza cualquiera. Pulverizas sobre la zona con moho y dejas actuar un minuto o poco más. Luego, con estropajo de los que no rayan ni sueltan pelusa (azul es el que no raya) se acabó por un tiempo (el efecto lejía dura). Esto tiene un problema. La lejía huele. Por eso hay productos específicos anti-moho que no huelen, o incluso perfumados.
Y estoy con Isla de Malta: ¡ No asumas el rol de chacha sin más ! Tú organiza, dispón el trabajo, quién hace qué.... y todos a trabajar en ciertas faenas.
