Estimados unas


, fui armador durante 16 años de un 30 pies de aluminio regatero como pocos, disfrute como un enano, aunque al no ser de serie, siempre tenía problemas con los repuestos etc, en fin hubo un momento en que por diversas causas deje de navegar y un barco que navegaba 50 días al año estaba parado en el puerto, lo puse en venta y al año aproximadamente lo vendí, el nuevo dueño se lo iba a llevar a Galicia yo lo tenía en el puerto de Marina Greenwich en Altea, antes de entregarlo pedi que le hicieran una revisión al motor, quería entregar el barco lo mejor que pudiera, el barco se lo llevaban en camión pero había quedado con el nuevo dueño que lo recogería en Altea, iriamos los dos navegando y le enseñaría los truquis del barco.
El repaso de motor sería lo más completo posible, segmentos, aceite, etc el barco llevaba mucho tiempo sin salir, en fin llegamos el fin de semana y el motor no esta terminado cuando el se pidio con un mes de antecedencia, en fin una atraso de horas que tampoco es grave, salimos de puerto a motor y empiezo a subir las velas, y cuando esta todo listo, como que noto algo raro, no se bien que es, bueno la transmisión del motor estaba suelta. duro lo que duro y nos encontramos al garete (a no ser por las velas) ya que el motor funcionaba perfectamente pero no se acoplaba con el eje de la transmisión, la helice no giraba, no había marcha que engraganar, de hecho la helice y el eje estaban sueltos, se hubieran podido simplemente caerse y hundirse, en fin volvimos a vela y tuve unas palabras con la nautica no muy simpáticas, el nuevo dueño no se arrepintio, pero la verdad es que muchas veces algo que haces por gusto lo que jod.. que te tomen el pelo unos pésimos profesionales, vamos PIRATAS.
Ya he tenido las dos alegrias del armador, comprar el barco y venderlo, ahora estoy calculando cuando vuelvo a empezar.
Buena mar.