Está claro que cada año hay menos participación, podría ser hasta lógico en la versión Norte, debido a la aparición de la Ophiusa...pero en la Este no hay ninguna regata de altura que la haga la competencia.
Es muy importante en una regata dar facilidades a los participantes, hacerles sentir como en casa, que los clubs de salida y llegada se involucren en el evento y de participantes que sean rivales en la mar y amigos en tierra... y eso año tras año falla en la Sal.
Un ejemplo muy claro es el siguiente:
Regata Dragonera: el año pasado participé en la misma y la organización se devivió por facilitarme amarre antes de la fecha programada ya que tenía que adelantar la fecha del traslado, a la llegada tuve un problema con el motor...me fueron a buscar participantes para darme remolque a la entrada, me dieron remolque a la salida de Andraxt y al llegar a Toledo me encuentro correos de la organización y de participantes con los que nunca había coincidido preguntándome si toda había ido bien



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Este año estaré encantado de volver a verles
Ruta de la Sal: siendo socio del náutico de Denia me cobran íntegramente todos los días que adelanto el traslado. Estando abarloado otros barcos en San Antonio nadie te pregunta cuando te vas a ir, cuando se van tiran tus amarras y reza que haya alguien en el barco, sino se queda a la deriva. Conclusión, ni facilidades en tierra ni hermandad entre participantes.