Hombre, aquí el último mono, como fundador que fue de la afamada Liga de los Sin Barco, tiene el punto de vista desde el otro lado, y la verdad, ningún miembro de la LSB se verá reflejado (¿o si?

)
Que de la gente con la que navegué (y con algunos sigo navegando

) no me quedan más que buenos recuerdos, patrones y compañeros sin barco. Ni una mala situación, ni una mala historia. Mucho aprendido y muuuuuucho por aprender.
Si nos mareábamos, mirábamos al horizonte y nos dejaban la caña. Si no se comía, pues no se comía. Si se comía, tela y bien mojado _e invitabas tu, que ya ponía el barco el armador_ .... El baño no se usa y los zapatos o no ensucian o los tiras. Si llovía, pues eso y si había que bañarse, pues mejor. Si la botavara te pegaba la leche, pues a reirse, que la habíamos doblado... Y si el viaje era largo, dormir lo justo, comer lo necesario y beber o vivir todo lo posible, que no se trata más que de eso.
Ahora, que si hay que ir al balumero del génova, aunque arrastre por el agua, se va. Y si se preparan los bocatas abajo, se mueva lo que se mueva y huela a lo que huela, se baja. En el fondo

¿no era eso lo que íbamos buscando?
Y aunque ahora lo único que me podría molestar es no tener tanto tiempo que usar sólo para mí, lo invierto en usarlo también con los enanos, amarinando a toda la familia y preparándome _aún no tengo seguridad para ser responsable de alguien en mi propio barco_ para poder ser armador con invitados... de la LSB.