Cita:
Originalmente publicado por enric rosello
Hola marinerodelpuerto,
He leido tu escrito y discrepo de tus puntos de vista.
Siguiendo tus epígrafes, te comento:
a) Impedir que los barcos amarren provisionalmente en lugares de servicio/cortesía alegando que ni Dios tiene derecho a echarlos si no hay plaza me parece tan peregrino como si en un restaurante obligaran a todo el mundo a pagar por adelantado porque un cliente se les fue marcándose un "sinpa". Dame otra excusa mejor.
b) Detrás de cada norma y cada instrucción dada a los marineros, lo mismo que detrás de cada maniobra de un patrón, hay personas. Apelar a la obediencia ciega de la marinería para cerrarse en banda ante cualquier eventualidad que se presente en el puerto me parece otro punto de vista cuando menos discutible. Un puerto es un negocio/servicio de cara al público y la actitud que propugnas me parece muy "sobrada".
c) Mi discrepancia va en la misma línea que en los epìgrafes anteriores. En St. Tropez, Bonifacio, Calvi o Portoferraio (por citar algunos puertos que conozco) tienen más de 200 transeúntes diarios en temporada. El doble que tu. Su respuesta por VHF a la hora de gestionar cualquier eventualidad de amarre en tránsito o de cortesía siempre es educada, aunque sea para negarte la plaza.
Yo no sé como lo hacen, pero nunca he tenido problemas ni para las plazas de cortesía, ni para hacer el lleno de agua, ni para amarrar un par de horas para ir de compras o a comer ni para dejar el tender en algún rincón. Querer es poder.
Marinero: El problema habitual en las marinas/puertos/clubes náuticos españoles es de actitud. A base de ir sobrados de clientes han olvidado que están al frente de un servicio público. Si el responsable final de la concesión fuera la Oficina de Turismo de su ayuntamiento, como en Francia, otro gallo cantaría.
|
¡exactamente!
Admitir la violencia es admitir infraestructuras deficientes hechas a medida para los señoritos. Y me admira que se defienda la existencia de cotos privados en áreas públicas donde los señoritos tengan poderes legistativos, judiciales y hasta ejecutivos.
El caso expuesto evidencia claramente que la administracción de ese puerto debe ser sustituida y el puerto debe ser reestructurado con urgencia.
Comparar la entrada de un barco en un puerto con una posible violación a un señorita de buen ver me parece como mínimo harto extraño y curioso.
Yo lo hubiera comparado más con aparcar en un vado que no es mío o que alguien aparque en mi vado. En estos caso no aceptaría ni que el propietario se liara a "gatazos" conmigo ni creo que yo me liaría a hachazos con nadie.
Sea como sea, el monopolio de la violencia está en manos del estado y un marinero no tiene derecho ni a agredirte ni a amenazarte con un bichero.
salud y libertad
scipio