Unas

para todos.
Como te han dicho no se te pasa en absoluto el arroz y te han dado muy buenos consejos.
Yo te hablare de mi experiencia. Empece con esto hace unos 23 años y mi primer barco fue un bote de dos metros de eslora con un motor de 4 caballos y de segunda mano. Pensaba que realmente me gustaba navegar pero con los previsibles gastos que podía tener mejor probar con algo muy modesto. Realmente vi que me gustaba y a partir de ahí siempre pienso en un metro más.
Después del bote vino una lanchita de 5 metros, luego una de siete y cada vez travesías más largas. Los barcos a motor son muy prácticos con niños pequeños pero cuando crecieron me pase a la fe verdadera y desde hace 7 años tengo un velero de 34 pies, siempre de segunda mano (he dejado de ser cliente preferente de la gasolinera, unos 100 litros al año todo lo mas).
El ir creciendo en eslora te brinda la posibilidad de adquirir experiencia y sobre todo conocer de que profesionales de la náutica te puedes fiar y quienes te toman el pelo. La típica frasecita de cambia tal o cual cosa pues si el barco se te para allí adentro... hace muchos años que me dejo de preocupar, mantenimiento el correcto y antes de hacer una reparación consultar varios profesionales y eso si, bastante bricolaje, ahorras mucho dinero y sobre todo llegas a conocer muy bien tu barco.
Piensa que tu tienes una gran ventaja, parece que a tu Almiranta le gusta el mar.
Ánimo,
Jamama