Sabios y exhaustivos consejos; ya tienes material para practicar.
Ahora, practicar y practicar. Es como escribir a máquina, al principio es un lío tremendo, con el tiempo y mucha práctica, va como la seda.
Te cuento algo de mi experiencia.
Monté la maniobra con acastillaje debidamente dimensionado y funcional; poleas, mordazas, etc. dos rizos reenviado a la bañera con cabos independientes para cada ollao.
Me puse a practicar amarrado en el puerto en días sin nada de viento, hasta que me familiaricé con el procedimiento.
Tomé rizos en días con poco viento, solo para practicar, adquirir agilidad y memorizar la maniobra; el primero, luego el segundo, después quitar el segundo, luego quitar el primero; poner el segundo del tirón.
Como suelo salir solo, si no veo la cosa clara, salgo desde el amarre con el rizo tomado y cuando dejo la bocana, solo izar driza de mayor e izar foque (llevo garruchos).
Si me pilla navegando, pues hago lo que te han dicho los cofrades anteriores, como estoy familiarizado con el procedimiento, sale fluido y sin sobresaltos.
Es un placer navegar con viento fresco y el trapo adecuado, se va seguro y se disfruta, y el barco lo noto más cómodo, más contento.
Ánimo y a practicar y disfutar del mar en los días de viento fresco.
