Buenas cofrades, unas
El caso es que, quien más quien menos, estábamos todos al cabo de la calle de que el precio que se paga en España por ciertos materiales náuticos es muy superior al precio en origen. Pero esto cobra una dimensión desconocida cuando uno lo comprueba en su propio bolsillo.

En el caso que voy a comentar, que me sucedió el mes pasado, tuve suerte porque, con una búsqueda paciente por Internet, pude comprar lo que necesitaba a un precio mucho menor que si lo hubiera comprado aquí. Voy a omitir los detalles, para que nadie se sienta aludido.
Buscaba unos artículos de acastillaje, que se fabrican en el extranjero (como la mayor parte), y que no son especialmente comunes. En la web del fabricante localicé las referencias que necesitaba, así como los datos del representante en España. Busqué las tarifas en la página web de éste (me parecieron caras), y busqué también en Internet por si alguna tienda online de las que habitualmente empleo las tenía a mejor precio. Nada.
Casi por casualidad se me ocurrió verificar en las páginas web de los representantes en otros países, y cuál no sería mi sorpresa cuando comprobé que los precios de un deteminado representante eran muy inferiores (véase más abajo) a los que pedía el representante en España. Me puse en contacto con ellos, les hice la petición y en una semana tenía el material aquí.
Coste total que pagué, incluyendo gastos de envío y de cambio de moneda: 368 €
Coste del material según tarifas del representante en España, sin incluir gastos de envío: 576 €
Cabe pensar que el vendedor, que seguramente no era un filántropo, tuvo que ganar dinero con la transacción.
Y con esto vamos a dos preguntas, la última de las cuales nos lleva al título de este hilo:
¿Cuańtas veces pagamos un sobrecoste astronómico por NADA?
¿Alguien se está forrando vendiendo material náutico?
Por mi parte, ya sé que las próximas veces tengo que hacer lo que decía el viejo anuncio de televisión: "busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo".
Saludos y

