en este caso y por mal que me pese (



-



) tengo que dar la razón a Velero Simbad. En este país la gente muchas veces no tira del carro... y no podemos esperar que lo hagan las empresas... ¿Cuántas personas saben que en toda España puedes hacer el Yachtmaster, cuántos se apuntarían? ¿Cuántos manuales náuticos se venden? ¿Cuántos libros sobre mantenimiento de motores diésel, sobre trimado de velas, etc.? La respuesta es muy pocos.
Comparad la gran oferta editorial de países como Gran Bretaña o Francia con la oferta que hay en España.
En este país la transferencia de información no se basa ni en la asistencia a cursillos o academias ni en la consulta de manuales o compra de libros técnicos, se basa principalmente en el boca a boca: un amigo de un amigo me ha dicho que fulanito sabe mucho de mecánica y lo que ese hombre dice va a misa, aunque todos los manuales habidos y por haber digan lo contrario.
En nigún caso critico este sistema de comunicación de la información y a mucha gente le puede parecer bien. Solo constato un tipo de preferencias a la hora de adquirir conocimientos. En consecuencia, las academias náuticas y las editoriales, por ejemplo, satisfacen un tipo de necesidad que se queda muy por detrás de lo que, problablemente, debería ser el caso ideal. El servicio va degradando a los mínimos (en el caso de las academias a los mínimos establecidos por la Ley). Esto crea más desconfianza por parte del público, lo que provoca la falta de interés del formador hasta que llegamos al caso en que uno acusa de que no se enseña bien y el otro dice que no se atiende debidamente por falta de interés. O sea, acabamos en posiciones enfrentadas en los que las academias acusan a sus clientes de malos alumnos y los alumnos acusan a las academias de sacapastas.
(Ah, y por cierto, el estado y sus políticas económicas y de creación de empleo están para limar asperezas entre posiciones enfrentadas y no para agravar el problema)
En realidad, si la gente no tira del carro las academias no podrán mejorar... (pero la pregunta clave es: si la gente tirara del carro, las academias mejorarían su producto invirtiendo en la empresa o acabarían comprándose un porsche cayenne ofreciendo el mismo servicio de siempre?



Y volvemos a empezar)
salud y libertad
scipio
(JMartinez, en Barcelona se puede hacer el yachtmaster con una gente encantadora. Los clientes de esta empresa suelen ser franceses. Conozco al profesor personalmente. Es irlandés, creo que de irlanda del norte, y hablar con él de cualquier aspecto de la náutica es un placer.)