Se ha de recalcar que es una especia rara, pero de bajo mantenimiento. Ya vés, unos cafés y la satisfacción de un cliente-amigo.
Tengo un fontanero ya jubilado que responde a esta especie, y disfruta más viendo cómo te quedas pasmado de lo sencillo que es, que con el trabajo en sí.


Por tu hombre en extinción.