Yo o que hago en esos casos, casi siempre para ser sinceros, es fondear con mi ancla aunque sea cerca de una boya. Si me dicen. Oye esa boya es mía. Les respondo. Pues llévatela si quieres. Me ha funciona siempre.
El ultimo lío fue con uno de los que llevan gente a los restaurantes de Illetas. Él pretendía que todas las auxiliares menos la suya se pusieran en una corchera y él en la otra. Tuve que amarrar la mía con un candado a la corchera que yo quería para que no me la cambiara de sitio.
