Saco diversas conclusiones:
Sorprende lo que tarda la embarcacion en aproximarse a la orilla. Se comporta como si tuviera un ancla fondeada por popa, pero no es así porque a cada ola avanza lo suficiente para no encapillar la ola entera por la popa, pero el casco queda como frenado.
Tambien sorprende que el barco no se abra en pedazos cuando finalmente impacta contra las rocas.
La proximidad de tierra es más peligrosa para los barcos que el propio mar en muchos de los casos.
Algunas veces es más peligroso desembarcar que no quedarse a bordo. Los tres tripulantes bajan por sotavento y es un milagro que el propio casco violentamente empujado por las olas no les aplaste. Cuantas veces se ve un barco naufragado tendido en una playa o encima las rocas relativamente entero y sus tripulantes han perecido ahogados al abandonar el mismo. Te quedas con la duda de que hubiera ocurrido de permanecer en el mismo.
Y ahora sin querer crear polémica. Si ésa lancha hubiera estado construída en acero... que habría sido de su futuro.
Saludos
