Un buen truco es sellar la zona donde el cable entra en el terminal.
Es un punto crítico donde siempre se aloja agua, sea del mar, de baldear o del rocío bajando por la jarcia.
Con el tiempo ese punto empieza a oxidarse, y se pueden empezar a romper algunos cables o todo. Es por donde acostumbra a romper.
Un cordón de sellador tipo silicona, alrededor de la zona crítica, pueden alargar la vida de la jarcia.

