Depende también del barco; sólo he tenido barcos pequeños con motores escasos y ceñir a motor me parece, en general, incómodo y poco productivo. Eso sí, juega un factor psicológico: si a la almiranta se le cruzan los conceptos «ganancia de barlovento», «alargamiento de derrota» y «estamos yendo hacia atrás»

o sale un tripu con aquello de «falta mucho?»

no habrá paz hasta que enciendas el motor... olvídate de arañar grados bordo a bordo, la regala en el agua, rociones, todos atentos a cada rolada

cariño, a hacer banda!
De otra parte, he navegado en barcos que lo hacen muy bien ayudados del motor; o incluso a palo seco, aunque sea incómodo, hay veces en que lo importante es llegar cuanto antes. Si estás ocasiones son un 90%? 80%? 60%? de nuestras salidas... quizás sí que algo falla.