Saludos cofrade werke,
mis preguntas y comentarios han sido hablando de un crucero de altura, navegando con mal tiempo, a partir de F8.
Nada de regatas ni veleros regateros.
Cada patrón tiene sus preferencias a la hora de afrontar un temporal y cada barco unas cualidades para decidirse por una u otra forma.
Personalmente con un diseño actual prefiero correr el temporal con algo de trapo en proa, génova prácticamente enrollado o tormentín.
Espero que me perdonarán los puristas, pero yo prefiero hacer trampa ayudándome con algo de motor, para mantener el gobierno y poder adecuar la velocidad.
No soy ningún experto ni mucho menos, por suerte me ha tocado la china pocas veces.
En ningún caso he podido contar con piloto automático, por lo que ha sido necesario estar al timón.
Siempre he preferido adoptar una estrategia activa e ir adaptándome y gestionando la situación en función de todas las variables. Con tripulación preparada se puede ser más ambicioso y tratar de conservar al máximo el rumbo de destino. Pero en cualquier caso si la situación se complica y el rumbo lo permite, siempre prefiero correr el temporal. Tienes velocidad y gobierno para anticiparte a las olas e ir tratando de evitar las zonas y momentos comprometidos. Senos, crestas, orzadas, arribadas, etc.
Lo jodido es atravesarse a las rompientes, pero si conservas velocidad y gobierno, cogiéndolas por la aleta, no te rompen encima, rompen antes y cuando pasa por debajo bajas de orzada a toda leche teniendo que meter de arribada para no atravesarte a la siguiente ola, recuperando el rumbo de aleta. Y así hasta que baje la castaña.
Esta forma no es infalible y puede que en situaciones muy extremas el único recurso sea ponerse a la capa.
Estar al timón es agotador y si no hay timoneles para turnarse, a poco que dure el temporal acaba con las fuerzas de cualquiera, no quedando más opción que ponerse a la capa.
Si prefiero esta forma es porque me da más sensación de seguridad y control del barco que ir contra el mar y el viento, donde siempre me he sentido más expuesto.
Todas estas preferencias están condicionadas al tipo de barcos con los que he podido navegar y con los que me ha tocado pasar una castaña.
No es lo mismo capear con un barco de mediana eslora y desplazamiento a hacerlo con uno de pequeño y ligero.
A ver que nos cuentan los que sí son expertos y las han visto de todos los colores!
Rondas de ron y que no decaiga el hilo!

